martes, 5 de abril de 2011

LA PATRIA ESTAFADA

¿Puede una causa justa convertirse en una gigantesca estafa?

Resulta difícil aceptarlo. Cuesta comprender algo así.

Sin embargo la Guerra de Malvinas (jamás la histórica reivindicación de nuestros derechos) parece haber sido una nueva estafa al Pueblo Argentino.
Sobre una reivindicación histórica,  DESDE SIEMPRE y PARA SIEMPRE, se montó algo que se aproxima demasiado a un "operativo Blanqueo" de la dictadura militar.

El general Galtieri había viajado a EEUU unos meses antes.
Allí le habían expresado que era un "general de 4 estrellas" (máxima jerarquía militar en aquel país). El hombre se tomó una botella de "Caballito Blanco", y se lo creyó.
Cuando regresó, con sus socios de la Marina y la Aeronáutica, concibieron el "operativo blanqueo".
Nunca se les ocurrió pensar que la "guerra" desatada por Argentina, justificaría instalar en al Atlántico Sur una formidable guarnición de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), una estratégica base operativa muy cercana al continente, apta para alcanzar cualquier objetivo en todo el sur de América.
No quiero pensar ni remotamente que lo imaginaron.
Porque eso convertiría a quienes tomaron la decisión de "tomar" las islas, en "infames traidores a la Patria". Me cuesta pensarlos tan siniestros.

Tan groseramente armado fue todo que, lo primero que tomaron fueron las "Georgias".
Un bautizado comando "lagarto" (como en las películas de guerra), al mando de Tte. Astiz, ocupó esas islas.
Así, Astiz dejaba de ser el denunciado secuestrador de estudiantes y monjas para ser un "heroico luchador" por la Patria.
Llegaron un par de naves con soldados británicos y los "lagartos" se rindieron sin disparar un tiro.

Después, el mismo Pueblo que había sido reprimido el 29 de marzo anterior durante una movilización de la CGT, fue el blanco del "operativo blanqueo" de los medios, como siempre, al servicio del gobierno militar.
Se organizaron mediáticas colectas. Se donaron dinero y joyas.
Se reunieron alimentos que nunca llegaron a las islas.
Algún quiosquero confesó, poco después, haber comprado golosinas para revender en su negocio, en un "remate" de donaciones recibidas para Malvinas.

Solo dos datos más:
Mientras en las islas morían cientos de militares, (oficiales, suboficiales y soldados) en Buenos Aires, el ministro Roberto Alemann habría autorizado  a empresas inglesas a girar remesas de dinero a sus casas matrices en Londres.
¡Linda forma de tratar a quien, se dice, es el enemigo!

El último: Nuestros militares habrán estudiado como cualquier otro, lo que es la estrategia "geopolítica de un país en guerra.

El ejemplo de Vietnam surge muy rápido.
Todo un pueblo ocupando cada centímetro de territorio, cada habitante convertido en un combatiente, mientras en París, los diplomáticos tejían y destejían acuerdos.
Así expulsaron de su territorio al ejército más poderoso del planeta.

Nunca me enteré que, aquí, se convocaran contingentes de pobladores para radicarse en las islas y comenzar a generar una comunidad "argentina".
Porque siempre se supo que los kelpers seguían, y siguen, considerándose descendientes de inmigrantes ingleses.

Mientras en las islas, combatían y morían argentinos, en Buenos Aires, en las oficinas de las multinacionales, la clase media anotaba cuántos buques enemigos averiaban nuestros aviadores, según las informaciones de nuestra televisión.
Parecía algo así como jugar la batalla naval sobre un papel cuadriculado.

Han pasado 29 años.
La historia puede ser escondida, silenciada, deformada.
Pero es imposible modificarla. Los hechos que ocurrieron, siempre, de una forma u otra, quedan documentados.
Algunas veces, incluso, los testimonios provienen de fuentes que, por su origen, comprometen definitivamente a los protagonistas.

Ahí está, en Internet, para quienes quieran conocerlo, el informe Rattenbach.
Es un documento elaborado por una comisión militar, con representantes de las tres armas, que convocó el ex-general Bignone.
Analiza las responsabilidades políticas y operacionales de quienes comandaron esa guerra.
Es un documento duro, que cuestiona severamente mucho de lo que se hizo, o no se hizo, en esa
guerra.

Mi cariño, mi reconocimiento y mi homenaje a cada militar, oficial, suboficial o soldado, que dio su vida en las islas Malvinas, combatiendo por Nuestra Patria.

El mismo reconocimiento y homenaje para los que sobre vivieron y sufrieron el dolor y la humillación de la derrota y todavía viven con el recuerdo de aquel horror.

Pero mi desprecio más profundo para quienes enviaron irresponsablemente a la muerte a quienes eran sus camaradas de armas, jóvenes soldados, jóvenes oficiales y suboficiales; todos ellos Argentinos que ofrendaron su vida en el marco de una operación político-militar que se pareció demasiado a una estafa a los argentinos y a nuestra Patria.


viernes, 25 de marzo de 2011

A 35 AÑOS

Hace 35 años comenzó  la noche más negra que le ha tocado vivir a Nuestro País y a Nuestro Pueblo.
Hoy, las nuevas generaciones han hecho suyas las banderas de Memoria, Verdad y Justicia.
Miles y miles de jóvenes y veteranos hemos rebalsado las plazas en todo el país para repudiar el siniestro golpe cívico-militar, reiterar la solidaridad con víctimas y familiares de tanto horror, y exigir juicio y castigo a Todos los culpables, militares y civiles.


Las palabras que siguen pertenecen al sacerdote Eduardo de la Serna.

 ¡Perdón! no pude ir… por Eduardo de la Serna




Perdon ...no pude ir!!
Creo que nunca falté un 24 de marzo a la plaza. Más contento unas veces, más molesto otras, desconcertado algunas, pero siempre estuve. El Alzheimer social que algunos proponen, ciertamente no es salud, y no es vida. No pude ir, esta vez, simplemente por estar en el exterior. Pero sí estuve caminando con la gente del CELS, a la que pertenezco con orgullo; sí estuve participando desde las páginas de Tiempo Argentino, pero siento –además- que estuve de otro modo nuevo, un modo que me llena de esperanza: estaban Belén, Luz, Florencia, Daniel, María… Hijos e hijas de amigos y amigas que hoy se sienten parte, que hoy decidieron dejar las consignas que nos declamaba, como si supiera, el ex–presidente Carlos Saúl, y que desde hace ya tiempo empezaron a darle nueva vida a una palabra casi sagrada: “militancia”. Sé que estuvieron en una u otra parte y sé que porque ellos estuvieron, también estuve yo. Porque una característica del poder, para mantenerse, es “invisibilizar” al otro; es lo que hace siempre el poderoso, sea el rico con el pobre, el varón con la mujer, el hétero con el homosexual, el blanco con el indígena, y el Primer mundo con el tercero. Es lo que hicieron los diarios hegemónicos con el acto del 24, y lo que hizo la dictadura y sus continuadores políticos-económicos con los jóvenes: invisibilizarlos. Pero súbitamente, un día, decidieron salir a la luz para mostrar su dolor por la muerte de Néstor, y los invisibles recobraron las calles que les pertenecían y les habían robado. Es cierto que otros lo habían hecho antes esporádicamente, pero nunca de un modo tan masivo. Tanto que esto preocupó al cómico doctor del habano, comparándolos con los jóvenes fanáticos del nazismo y el fascismo. Ya no podían negar lo evidente, sólo les quedaba deformarlo, o presentarlo en un pequeño recuadro abajo a la derecha de página par… Y si es posible, acompañado con alguna foto que sugiera desmanes, o algún cartel que provoque miedo. Y vino el acto en Huracán, donde “nos llamó la juventud maravillosa”, como me decía una; y vinieron más, y ahora, los días de la Memoria. Los jóvenes que hoy acompañan a Madres y Abuelas, no pueden sino llenarlas de vida y alegría, de saber que ante la vejez, las banderas -¡sus banderas!- siguen en alto. Otros jóvenes, como ayer sus hijos e hijas –mis compañeros-, quieren poner un pié en la construcción del futuro. Sin dudas discutirán, harán ruido, se pelearán, ¡molestarán! precisamente porque están vivos, porque están sembrando y cantando. Los desaparecidos encontrados, son muy pocos; los nietos recuperados, también, y seguimos buscando; pero ver jóvenes militando es un signo evidente que los que creyeron invisibilizar una generación, y hacerlo para siempre, sólo pudieron sembrar muerte y dolor, pero que los que apuestan por la vida, porque “otro país es posible” supieron mostrar que el amor es más fuerte. “Nunca menos”, gritaban; y a pesar que algunos quisieron deformarlo para que se entienda como resignación o “mal menor”, es el grito de la resistencia: “ni un paso atrás”, o –como ingenuamente decían los republicanos y más tarde los sandinistas, “¡no pasarán!”. Pasaron, porque el enemigo es poderoso, y nos tocará a los que tocamos la muerte con los dedos, alentar a los jóvenes a caminar pero sin descuidar que los militares están presos y sus cuadros descolgados, pero muchos empresarios, ganaderos y propietarios/as de medios están sueltos, y con poder, y con odio. Nos tocará contarles para mantener viva la memoria, y cantar con ellos los cantos de la esperanza en un mañana mejor. Les tocará a ellos escuchar a Madres y Abuelas y levantar mil pañuelos y mil nombres “y llevarlos como bandera a la victoria”.









Gracias al compañero y amigo Daniel, de "algunosprecios.blogspot.

lunes, 21 de marzo de 2011

JUEGO MILITANTE

Para octubre falta bastante ¿no?
Pero siempre es bueno estar en forma.
Entre movilización y movilización; o entre reunión y reunión, hay que mantenerse ágil y despierto.

Pero ojo:  esto es un jueguito.

A los gorilas de verdad se les gana con ideas y propuestas.

En los ratos libres : a relajarse!!!


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martes, 15 de marzo de 2011

Dichos de Jorge Asís sobre la muerte de David Viñas

Un enemigo menos.” Eso es lo que opinó Jorge Asís al conocer la noticia del fallecimiento del intelectual David Viñas, ocurrida el jueves pasado. Así lo expresó en la red social Twitter. Y luego, publicó en su sitio un post, “Incienso de sándalo”. Ahí, el autor de Flores robadas en los jardines de Quilmes, funcionario del gobierno de Carlos Menem y acérrimo defensor de las ideologías neoliberales de los ’90, se despachó con un texto polémico. Afirmó, por ejemplo: “En lo personal, Viñas estaba muerto, desde hacía más de veinte años.” Y a continuación también dijo: “La última vez que compartí una mesa con Viñas no fue en la calle Corrientes. Fue en Santiago de Chile, en 1988. (…) Tenía 61 años y Viñas ya estaba legítimamente enojado con el universo. Pero sobre todo, además, conmigo. Por haber adscripto al menemismo.” También calificó las novelas de Viñas como “envejecidas” y se despachó con críticas contra Tartabul, su último texto de ficción, publicado en 2006. A modo de provocación final, Asís acusó al autor de Literatura política y realidad argentina de robar libros por la calle Corrientes.
Los dichos de Asís indignaron a gran parte del campo intelectual y despertaron la polémica. Sin embargo, las críticas buscaron desmarcarse de la enemistad personal entre los escritores e hicieron hincapié en las diferencias políticas e ideológicas al momento de abordar la escritura. La socióloga y ensayista María Pía López, dijo: “Asís se equivoca en varios puntos. La obra de Viñas, por ejemplo, no está envejecida sino que tiene una enorme vigencia. Tartabul es una experiencia vanguardista sobre la lengua, donde Viñas hace una experiencia difícil: romper con su propia escritura para meterse en una experiencia más experimental y poética.” “No hay un antes y un después en Viñas sino en el propio Asís, cuando puso su pluma al servicio del cinismo de la derecha. Viñas mantuvo una obra autónoma respecto a toda forma de poder y un compromiso público con el campo de la izquierda”, agregó. De hecho, los hijos del escritor, María Adelaida y Lorenzo Ismael, fueron desaparecidos durante la última dictadura militar. Muchos años después, Viñas no quiso dar explicaciones sobre por qué había renunciado al dinero de la Beca Guggenheim que había ganado. Pero finalmente le dijo a un periodista: “Resolví tirar 25 mil dólares por la ventana. Y si me apurás un poco, mirá, fue un homenaje a mis hijos.”
El secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, sostuvo que no iba a referirse a los dichos de Asís (que ocupó ese mismo cargo durante un breve período en 1994) por considerar que era un tema estrictamente personal. Pero resaltó la obra de Viñas: “Fue un crítico literario, ensayista e intelectual comprometido con su época. Su contribución a la historia de la literatura argentina, y su feroz mirada crítica, resulta a esta altura una referencia ineludible para todo el campo intelectual. Su partida deja sin dudas un espacio difícil de llenar, pero una obra que todavía dispara reflexiones provocadoras acerca de la compleja y diversa identidad de las letras argentinas.”

viernes, 11 de marzo de 2011

¿Te acordás, Ernestina? Es NUESTRA HISTORIA

¿Te acordás, Ernestina?
Si. Es NUESTRA HISTORIA.

Cámpora en la Rosada.
El Pueblo en la Plaza y en las calles.

¿Y Clarín...?

Clarín también estuvo
¿ Te acordás, Ernestina?






miércoles, 9 de marzo de 2011

BARRAGAN Y SU "BRINDIS..." CARNAVALERO.

"No lo vieron a Molina, que no pisa más el bar..."
Así cantaba el mítico Canario Luna con la murga Falta y Resto, bajo la batuta de Jaime Ros.
La canción original es un sensacional homenaje al murguero que se retira, cansado después de toda una vida de lucha, "atajando penales", según el autor.

Para los que nunca escucharon Brindis por Pierrot, les recomiendo tratar de hacerlo.
Es realmente una gran creación.
Los que ya la conocen coincidirán conmigo..

Y para todos:  

Yo no se como se aplaude por internet.
No hay una opcioón que diga "aplauso". Debería haberla.

Porque esta creación de Carlos Barragán es una genialidad
Disfrútenla!!!

El Carnaval y la Canción de Barragán: Brindis por el PRO

viernes, 25 de febrero de 2011

FELIZ CUMPLEAÑOS NÉSTOR

Querido Néstor:



Alguna vez, con aquel poema del compañero Joaquín Areta, nos pediste que te recordáramos sin llorar. Sin lamentarte.


Y así te recordamos: sin llantos, con todo el dolor de tu ausencia, pero con toda la fe que supiste despertar en cada joven, en cada pibe, que descubrió que la política no era solo un “consenso” de notables sino un debate de TODOS.


Con la convicción de que el camino que hiciste es NUESTRO camino


Y que el rumbo que marcaste es el rumbo que veníamos buscando hace mucho. Y hoy es NUESTRO rumbo.


Podés estar seguro que emocionaste nuestras almas. Emocionaste nuestras almas y las de millones de jóvenes que nunca se habían emocionado por un político.


Porque interpretaste nuestras ansias y canalizaste nuestro amor, como nadie lo había hecho antes


Te recordamos junto a la risa de los felices, que desde que vos llegaste fueron cada día más felices; junto a la seguridad de los justos, y el sufrimiento de los humildes que, gracias a tu lucha, comenzaron a sufrir, cada día, un poquito menos.


Hoy, 25 de febrero,  vamos a brindar por vos. Con dolor por tu ausencia, pero sin tristeza.


Porque, como nos enseñaba don Arturo Jauretche, los Pueblos tristes no vencen.


Y vos hiciste un culto de eso. Vos les enseñaste a muchos incrédulos que había hombres capaces de entrar a la Casa Rosada sin renunciar a sus convicciones.
Gracias por esa lección.


Allí, donde estás, vas a recibir nuestro cariño. Un Pueblo, cuando se lo propone, llega donde se lo propone.


Y también, seguramente, estarás recibiendo el abrazo de tantos compañeros que se te adelantaron.


Abrazate con todos, ellos te quieren tanto como nosotros.


Y brindá con cada uno, especialmente con Juan Domingo y Evita.





¡Feliz cumpleaños compañero Néstor Kirchner!