Voces de la comunicación popular en la FM 89.3- RADIO GRÁFICA-
domingo, 3 de julio de 2011
TOPADORA CONTRA LA PLACITA
Y ayer, 1º de julio, una topadora al mando de un supuesto dueño del predio, arremetió en plena mañana contra la placita "Néstor Kirchner", en Independencia y Perú, San Telmo. Lo primero que hicieron fue tapar la frase del general "Mejor que decir es hacer" y después romper lo que costó mucho construir, porque hace 3 años la esquina era un baldío, un basural. Además se robaron los alambrados que protegían los canteros.
Algunos vecinos sorprendidos y los pibes del colegio Huergo impidieron que siguieran destruyendo. La gente del bario bancó a muerte y anoche se hizo una choriceada con partido de Argentina incluido. Le agradececemos La Cámpora que puso la carpa, a Tito Nenna presente, a Radio Gráfica, a San Telmo K, a Pedro Lanteri de Radio Las Madres y a todas y todos los que se bancaron los 2º de anoche para acompañar.
viernes, 1 de julio de 2011
¡¡¡A TREINTA Y SIETE AÑOS !!!!
En los días que corren es frecuente escuchar, leer y ver, a los más insólitos personajes de la fauna política de nuestro país, pontificando sobre los más diversos temas.
Lo hacen siempre con espíritu crítico, cuestionando permanentemente el modelo político, social y económico vigente.
Se horrorizan por la intervención del Estado en la economía. Se escandalizan por la presencia activa de las organizaciones gremiales en la vida política del país.
En los últimos días, han desatado un verdadero tsunami de críticas frente a la participación creciente de las organizaciones juveniles en el territorio de las instituciones públicas, que parecería que debiera estar reservado para los “dinosaurios” a los que alguna vez cantó Charly García.
Hoy, 1° de julio, se cumplen 37 años de la muerte del general Juan Domingo Perón.
¡Treinta y siete años!
Eso quiere decir que quienes tienen hoy menos de 50 años de edad, en ese entonces eran niños terminando la escuela primaria, en el mejor de los casos.
Como a esa edad nadie se dedica a leer o escuchar discursos políticos, debemos inferir que muchos de los que opinan sobre los temas antes mencionados, lo hacen según lo que le fueron contando en el camino.
Y como la historia siempre tiene el color que le pone el que pinta, vale la pena acudir al original. Lo que sigue son algunas reflexiones de Juan Domingo Perón, sobre los temas que tanto hacen hablar a “los dinosaurios”.
¿Qué nos decía Juan Domingo Perón sobre la economía?
“Estos defensores de la economía libre están navegando en el proceloso mar de la inconsciencia: la economía libre y el libre comercio son solo afirmaciones para el consumo de los tontos y de los ignorantes. La economía nunca ha sido libre: o la controla el Estado en beneficio del Pueblo o lo hacen los grandes consorcios en perjuicio de éste. Es cuanto podemos decir al respecto: hablar de libre comercio en una economía mundial dominada por los mercados comunes es predicar en el desierto. La tecnocracia suele ser funesta cuando se aferra a sus preconceptos aprendidos, olvidando que la economía es una sucesión de casos concretos que han de solucionarse a base de criterio objetivo y no por la aplicación de recetas a que tan apegados suelen ser algunos técnicos. La economía liberal ha cerrado su ciclo y seguir defendiendo y practicando sus postulados es someterse a unas reglas de juego que ya no existen”.
¿Qué opinaría sobre los cuestionamientos a protagonismo de la CGT y las organizaciones sindicales en la vida política?
“El Movimiento Peronista no puede ser un elemento pasivo ante las comprobaciones que se vienen haciendo. No puede aceptar el ataque unilateral a las organizaciones sindicales y a los intereses populares, porque no es justo ni conveniente a los intereses de la Nación., tal cual lo entendemos los justicialistas. Por esa y por muchas otras razones, el Movimiento Peronista está y estará siempre de parte de a los obreros azucareros de Tucumán, de los portuarios y de los ferroviarios, como del Pueblo Argentino en todas sus manifestaciones que presupongan la defensa de sus ideales e intereses. Nuestra razón de ser ha sido siempre esa posición inconmovible al lado del Pueblo y nunca como ahora ha sido tan positiva. Nosotros no estamos en contra de nadie en particular; estamos simplemente con el Pueblo y si alguno de sus sectores ha sido atacado por la justicia, nosotros hemos sido atacados”.
¿Cuál sería su pensamiento sobre la creciente presencia de los sectores juveniles en la actividad política?
“Es indudable que los defectos, especialmente imputables a los dirigentes, solo se podrán corregir mediante una verdadera revolución dentro del Peronismo, y esa revolución deberá estar en manos de la juventud del Movimiento. Por eso el Comando Superior ha venido propugnando desde hace tiempo la necesidad de un transvasamiento generacional que pueda ofrecernos una mejor unidad y solidaridad que presuponga para el futuro una unidad de acción de que carecemos en la actualidad".
"Pero, desgraciadamente, hemos tropezado con una juventud peronista dividida en pequeños sectores, dominados por caudillitos, con sus valores que no discutimos, pero que resultan negativos para la unidad que necesitamos.”.
“Al hablar de juventud, el Comando Superior no hace cuestión de edades. Porque hay viejos de veinte como jóvenes de cincuenta, sino de pensamiento y calidad de adoctrinamiento que sea una garantía segura para la conducción y el encuadramiento que el Peronismo necesita para prolongarse en el tiempo y superarse en la acción política, juntando el entusiasmo, la energía y la decisión de los jóvenes con la prudencia, el saber y la experiencia de los viejos”.
“Cada joven con aspiraciones ha de ganarse el derecho de ser dirigente y nadie lo podrá hacer en lugar suyo en forma que tenga nada que agradecerle”.
“Si cada joven lleva su “bastón de mariscal” en la mochila, puede intentar empuñarlo para conducir, pero ha de tener en cuenta que, de todos los que lo empuñan, sólo un pequeño porcentaje llega a hacerlo con honor o con capacidad efectiva”.
“No se trata, pues, de tirar todos los días un viejo por la ventana para ocupar su puesto, sino de entrar a colaborar humildemente para aprender y para evidenciar, probando, si se tiene la capacidad que se presupone”.
“Solo se puede ser revolucionario si se tienen presentes en todo momento los objetivos que se persiguen y se poseen los valores y la mística necesarios para luchar por ellos sin descanso y sin desfallecimientos".
(Estos fragmentos han sido recopilados de "LA HORA DE LOS PUEBLOS" , libro de su autoría editado en Madrid en el año 1968).
¡Treinta y siete años!
Su pensamiento sigue siendo cada día más actual. Su propuesta cada día más transformadora.
Hace treinta y siete años, fuimos muchos los que lloramos por Perón y por la Patria.
Perón se nos iba.
A la Patria la sentíamos en peligro como nunca.
Hace 8 meses se nos fué Néstor Kirchner. Y lloramos por él.
Pero esta vez no lloramos por la Patria.
Sabemos que está de pié.
Y sabemos que el camino que hace muchos años nos mostró Perón es el que retomamos con Néstor y que hoy continuamos recorriendo con Cristina.
El General puede descansar más tranquilo que nunca.
Lo hacen siempre con espíritu crítico, cuestionando permanentemente el modelo político, social y económico vigente.
Se horrorizan por la intervención del Estado en la economía. Se escandalizan por la presencia activa de las organizaciones gremiales en la vida política del país.
En los últimos días, han desatado un verdadero tsunami de críticas frente a la participación creciente de las organizaciones juveniles en el territorio de las instituciones públicas, que parecería que debiera estar reservado para los “dinosaurios” a los que alguna vez cantó Charly García.
Hoy, 1° de julio, se cumplen 37 años de la muerte del general Juan Domingo Perón.
¡Treinta y siete años!
Eso quiere decir que quienes tienen hoy menos de 50 años de edad, en ese entonces eran niños terminando la escuela primaria, en el mejor de los casos.
Como a esa edad nadie se dedica a leer o escuchar discursos políticos, debemos inferir que muchos de los que opinan sobre los temas antes mencionados, lo hacen según lo que le fueron contando en el camino.
Y como la historia siempre tiene el color que le pone el que pinta, vale la pena acudir al original. Lo que sigue son algunas reflexiones de Juan Domingo Perón, sobre los temas que tanto hacen hablar a “los dinosaurios”.
¿Qué nos decía Juan Domingo Perón sobre la economía?
“Estos defensores de la economía libre están navegando en el proceloso mar de la inconsciencia: la economía libre y el libre comercio son solo afirmaciones para el consumo de los tontos y de los ignorantes. La economía nunca ha sido libre: o la controla el Estado en beneficio del Pueblo o lo hacen los grandes consorcios en perjuicio de éste. Es cuanto podemos decir al respecto: hablar de libre comercio en una economía mundial dominada por los mercados comunes es predicar en el desierto. La tecnocracia suele ser funesta cuando se aferra a sus preconceptos aprendidos, olvidando que la economía es una sucesión de casos concretos que han de solucionarse a base de criterio objetivo y no por la aplicación de recetas a que tan apegados suelen ser algunos técnicos. La economía liberal ha cerrado su ciclo y seguir defendiendo y practicando sus postulados es someterse a unas reglas de juego que ya no existen”.
¿Qué opinaría sobre los cuestionamientos a protagonismo de la CGT y las organizaciones sindicales en la vida política?
“El Movimiento Peronista no puede ser un elemento pasivo ante las comprobaciones que se vienen haciendo. No puede aceptar el ataque unilateral a las organizaciones sindicales y a los intereses populares, porque no es justo ni conveniente a los intereses de la Nación., tal cual lo entendemos los justicialistas. Por esa y por muchas otras razones, el Movimiento Peronista está y estará siempre de parte de a los obreros azucareros de Tucumán, de los portuarios y de los ferroviarios, como del Pueblo Argentino en todas sus manifestaciones que presupongan la defensa de sus ideales e intereses. Nuestra razón de ser ha sido siempre esa posición inconmovible al lado del Pueblo y nunca como ahora ha sido tan positiva. Nosotros no estamos en contra de nadie en particular; estamos simplemente con el Pueblo y si alguno de sus sectores ha sido atacado por la justicia, nosotros hemos sido atacados”.
¿Cuál sería su pensamiento sobre la creciente presencia de los sectores juveniles en la actividad política?
“Es indudable que los defectos, especialmente imputables a los dirigentes, solo se podrán corregir mediante una verdadera revolución dentro del Peronismo, y esa revolución deberá estar en manos de la juventud del Movimiento. Por eso el Comando Superior ha venido propugnando desde hace tiempo la necesidad de un transvasamiento generacional que pueda ofrecernos una mejor unidad y solidaridad que presuponga para el futuro una unidad de acción de que carecemos en la actualidad".
"Pero, desgraciadamente, hemos tropezado con una juventud peronista dividida en pequeños sectores, dominados por caudillitos, con sus valores que no discutimos, pero que resultan negativos para la unidad que necesitamos.”.
“Al hablar de juventud, el Comando Superior no hace cuestión de edades. Porque hay viejos de veinte como jóvenes de cincuenta, sino de pensamiento y calidad de adoctrinamiento que sea una garantía segura para la conducción y el encuadramiento que el Peronismo necesita para prolongarse en el tiempo y superarse en la acción política, juntando el entusiasmo, la energía y la decisión de los jóvenes con la prudencia, el saber y la experiencia de los viejos”.
“Cada joven con aspiraciones ha de ganarse el derecho de ser dirigente y nadie lo podrá hacer en lugar suyo en forma que tenga nada que agradecerle”.
“Si cada joven lleva su “bastón de mariscal” en la mochila, puede intentar empuñarlo para conducir, pero ha de tener en cuenta que, de todos los que lo empuñan, sólo un pequeño porcentaje llega a hacerlo con honor o con capacidad efectiva”.
“No se trata, pues, de tirar todos los días un viejo por la ventana para ocupar su puesto, sino de entrar a colaborar humildemente para aprender y para evidenciar, probando, si se tiene la capacidad que se presupone”.
“Solo se puede ser revolucionario si se tienen presentes en todo momento los objetivos que se persiguen y se poseen los valores y la mística necesarios para luchar por ellos sin descanso y sin desfallecimientos".
(Estos fragmentos han sido recopilados de "LA HORA DE LOS PUEBLOS" , libro de su autoría editado en Madrid en el año 1968).
¡Treinta y siete años!
Su pensamiento sigue siendo cada día más actual. Su propuesta cada día más transformadora.
Hace treinta y siete años, fuimos muchos los que lloramos por Perón y por la Patria.
Perón se nos iba.
A la Patria la sentíamos en peligro como nunca.
Hace 8 meses se nos fué Néstor Kirchner. Y lloramos por él.
Pero esta vez no lloramos por la Patria.
Sabemos que está de pié.
Y sabemos que el camino que hace muchos años nos mostró Perón es el que retomamos con Néstor y que hoy continuamos recorriendo con Cristina.
El General puede descansar más tranquilo que nunca.
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Gerardo Abbruzzese
martes, 21 de junio de 2011
UN PADRE PARA RECORDAR
El 19 de junio de 1764 nació, en la Ciudad de Montevideo, José Gervasio Artigas, uno de los Padres de la lucha de los Rioplatenses por la Libertad y la Independencia.
Todos los Rioplatenses, uruguayos y argentinos, homenajeamos a ese hombre que luchó codo a codo, con gauchos, indios y negros, por darle a estas tierras, Libertad, Independencia, Soberanía e Igualdad.
José Artigas nunca quiso separar la Banda Oriental de las Provincias Unidas. Por eso es un poco nuestro, también. Por eso es uno de los Padres de Nuestra Patria.
Otro oriental enorme, el queridísimo Mario Benedetti, escribió un homenaje que hacemos nuestro:
Mario Benedetti
Todos los Rioplatenses, uruguayos y argentinos, homenajeamos a ese hombre que luchó codo a codo, con gauchos, indios y negros, por darle a estas tierras, Libertad, Independencia, Soberanía e Igualdad.
José Artigas nunca quiso separar la Banda Oriental de las Provincias Unidas. Por eso es un poco nuestro, también. Por eso es uno de los Padres de Nuestra Patria.
Otro oriental enorme, el queridísimo Mario Benedetti, escribió un homenaje que hacemos nuestro:
Artigas
Se las arregló para ser contemporáneo de quienes nacieron
medio siglo después de su muerte
creó una justicia natural para negros zambos indios y
criollos pobres
tuvo pupila suficiente como para meterse en camisa de
once varas
y cojones como para no echarle la culpa a los otros
así y todo pudo articularnos un destino
inventó el éxodo esa última y seca prerrogativa del albedrío
tres años antes que naciera marx
y ciento cincuenta antes de que roñosos diputados la
convirtieran en otro expediente demorado
borroneó una reforma agraria que aún no ha conseguido
el homenaje catastral
el homenaje catastral
lo abandonaron lo jodieron lo etiquetaron
pero no fue por eso que se quedó para siempre
en tierra extraña
por algo nadie quiere hurgar en su silencio de viejo firme
no fue tosco como lavalleja ni despótico como oribe
ni astuto como rivera
fue sencillamente un tipo que caminó delante de su gente
fue un profeta certero que no hizo públicas sus profecías
pero se amargó profundamente con ellas
acaso imaginó a los futurísimos choznos de quienes
inauguraban el paisito
esos gratuitos herederos que ni siquiera iban a tener la
disculpa del coraje
y claro presintió el advenimiento de estos ministros alegóricos
estos conductores sin conducta estos proxenetas del
recelo estos tapones de la historia
y si decidió quedarse en curuguaty
no fue por terco o por necio o resentido
sino como una forma penitente e insomne de instalarse en su
bien ganado desconsuelo
Mario Benedetti
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Gerardo Abbruzzese
sábado, 18 de junio de 2011
HOMENAJE AL PADRE
Este sea un modesto homenaje a TODOS los padres.
A los que caminan a nuestro lado y a los que, pese a haber partido, continúan muy adentro de nuestro corazón.
Porque todos siguen viviendo allí, latiendo allí, adentro nuestro. Porque fueron parte del maravilloso milagro de crear vida. Y la siguen creando, cada día, desde lo más profundo de nuestros más puros sentimientos
.
FELICIDADES A TODOS!!!
A UN LUCHADOR ( a mi padre)
(escrito para mi viejo y compartido con él cuando todavía estaba a mi lado.
Hoy sigue conmigo, pero del lado de adentro)
Porque pintabas paredes con los nombres queridos
cuando esos nombres eran prohibidos.
Porque te enfrentabas a cualquiera
defendiendo a los nuestros,
cuando los nuestros eran perseguidos.
Porque fuiste delegado,
Y luchaste por cada compañero
castigado, engañado, o defraudado,
sin medir consecuencias.
Porque cuando hizo falta
sacrificaste hasta el descanso,
y cambiaste la paz de la familia
por la lucha de las madrugadas del sindicato.
Porque no te vendiste a la plata
ni te achicaste a las amenazas.
Porque trabajaste, incansable,
sin importarte los laureles que te hubieran correspondido
y otros se colgaron.
Porque no reclamaste títulos ni honores,
que ganaste con creces
y que otros compraron.
Porque cuando la dictadura
hizo un gobierno de la revancha,
seguiste combatiendo en la resistencia,
peleando sin bochinche, sin alharacas.
Porque cuando te arrestaron
te aguantaste, varón,
los palos, la picana,
y todo el repertorio de la tortura.
Porque en la cárcel,
mantuviste encendidos a muchos de los nuestros,
con tu canto,
con tu palabra, con tu fé.
Porque aún hoy seguís la lucha
para consolidar el triunfo, como un soldado más,
sin pedir cargos ni reclamar honores,
sin comprar títulos ni mendigar favores.
Porque sos un callado acusador
para tanto pescador oportunista,
para tanto trepador charlatán.
Porque servís de ejemplo a toda nuestra gente,
te agradezco que me aceptes a tu lado,
que me llames, simplemente:
Compañero.
A los que caminan a nuestro lado y a los que, pese a haber partido, continúan muy adentro de nuestro corazón.
Porque todos siguen viviendo allí, latiendo allí, adentro nuestro. Porque fueron parte del maravilloso milagro de crear vida. Y la siguen creando, cada día, desde lo más profundo de nuestros más puros sentimientos
.
FELICIDADES A TODOS!!!
A UN LUCHADOR ( a mi padre)
(escrito para mi viejo y compartido con él cuando todavía estaba a mi lado.
Hoy sigue conmigo, pero del lado de adentro)
Porque pintabas paredes con los nombres queridos
cuando esos nombres eran prohibidos.
Porque te enfrentabas a cualquiera
defendiendo a los nuestros,
cuando los nuestros eran perseguidos.
Porque fuiste delegado,
Y luchaste por cada compañero
castigado, engañado, o defraudado,
sin medir consecuencias.
Porque cuando hizo falta
sacrificaste hasta el descanso,
y cambiaste la paz de la familia
por la lucha de las madrugadas del sindicato.
Porque no te vendiste a la plata
ni te achicaste a las amenazas.
Porque trabajaste, incansable,
sin importarte los laureles que te hubieran correspondido
y otros se colgaron.
Porque no reclamaste títulos ni honores,
que ganaste con creces
y que otros compraron.
Porque cuando la dictadura
hizo un gobierno de la revancha,
seguiste combatiendo en la resistencia,
peleando sin bochinche, sin alharacas.
Porque cuando te arrestaron
te aguantaste, varón,
los palos, la picana,
y todo el repertorio de la tortura.
Porque en la cárcel,
mantuviste encendidos a muchos de los nuestros,
con tu canto,
con tu palabra, con tu fé.
Porque aún hoy seguís la lucha
para consolidar el triunfo, como un soldado más,
sin pedir cargos ni reclamar honores,
sin comprar títulos ni mendigar favores.
Porque sos un callado acusador
para tanto pescador oportunista,
para tanto trepador charlatán.
Porque servís de ejemplo a toda nuestra gente,
te agradezco que me aceptes a tu lado,
que me llames, simplemente:
Compañero.
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Gerardo Abbruzzese
lunes, 13 de junio de 2011
LOS HOMBRES Y LOS VINOS
De Cicerón a Leonardo
Los hombres son como los vinos:
la edad agria los malos y mejora los buenos
Marco Tulio Cicerón
Evidentemente, Marco Tulio Cicerón conocía muy bien a los vinos y a los hombres.
Quienes llevamos algunos años bebiendo vino sabemos que con el fruto de la vid ocurre exactamente eso.
El buen vino, guardado en un envase adecuado, con el paso del tiempo se añeja, se mejora, adquiere un sabor más profundo, más grato al paladar.
Por el contrario, los vinos malos, con el transcurrir de los años se agrian, se desmejoran, se avinagran, se convierten en algo que exige mucha voluntad para ser tolerado por el paladar. Hasta la garganta mejor predispuesta se resiste a tragarlos.
En consecuencia: conviene evitarlos.
Cuando se pican no hay retorno.
Es imposible volver atrás. Nada logrará mejorarlos.
Como bien observó Cicerón, con los hombres ocurre exactamente lo mismo.
Hay algunos que pueden ser “bebidos”, y hasta saboreados con placer, en algún momento de sus vidas.
Si son escritores, uno puede "convidar" con sus obras a los amigos y compartir la experiencia como quien degusta un vino de calidad.
Pero el transcurrir del tiempo los echa a perder inexorablemente.
Los “agria”, los “avinagra”.
Se tornan ásperos a la garganta y al espíritu.
Uno puede hacer un esfuerzo para no dejarlos a un lado., pero resulta inútil.
Cuando la acidez aflora es para siempre.
El vino que se “agria”, que se “avinagra”, no recuperará jamás el sabor que supo tener.
De igual modo, hay hombres que pueden haber sido talentosos alguna vez. Pero si el paso de los años los “avinagra”, se tornan irrecuperables
Es el caso, entre otros, del señor Vargas Llosa. Alguna vez, hace mucho, escribió cosas notables; después..."se picó"
¿Qué quedó de aquel autor de obras brillantes como “La ciudad y los perros”, “La tía Julia y el escribidor”, “Conversación en la Catedral”?
Nada.
Solo podemos encontrarnos con un vocero “agrio” de la más rancia minoría elitista, pretendidamente aristocrática, e hipócritamente “liberal-democrática”, que recorre el mundo enarbolando la copa avinagrada de su discurso antipopular.
Y allá va, pretendiendo derramar ese discurso sobre los públicos desprevenidos, tratando de hacer que se “traguen” el contenido de “su copa”
En los últimos tiempos lo hemos tenido entre nosotros.
Los que pretenden administrar siempre el vino que beben los Pueblos trataron de poner a su disposición las mejores copas, para hacer beber el agrio vinagre en el que se ha convertido su pensamiento a la mayor cantidad de bebedores desprevenidos, y a otros no tan desprevenidos.
Para tratar de entender las razones por las que algunos intelectuales sufren el mismo proceso de los malos vinos y el paso del tiempo los hace agrios, deberíamos recurrir a otro clásico: Leonardo De Vinci.
Leonardo no se dedicó a estudiar el paralelismo entre los hombres y los vinos, como hiciera Cicerón.
Pero estudió y desarrolló un concepto que revolucionó el arte, y que explica el proceso que sufren algunos hombres a lo largo de su vida.
Ese concepto, ignorado antes de Leonardo, es la PERSPECTIVA.
Un objeto, un grupo de objetos, puede ser visualizado de distinta manera según la posición del observador con respecto a él.
El mundo, las cosas, la realidad, admiten tantas miradas como posiciones pueda adoptar el observador con relación a ellas.
Y la imagen que percibe ese observador cambia de acuerdo a la posición en que se encuentra con respecto a las mismas.
Exactamente eso ocurre con la sociedad en la que vivimos.
Nuestra sociedad, como todas, puede ser observada desde abajo, desde el mismo nivel, es decir desde adentro, o desde arriba.
¿Quién puede dudar que la perspectiva haga variar la imagen que se percibe desde cada posición?
Una cosa es observar el contexto social desde el segmento más bajo del mismo, y otra hacerlo desde el nivel medio, desde dentro del tejido comunitario.
Y, seguramente, es muy diferente la visión que se tiene desde arriba, desde la cima de la pirámide social.
El ascenso de una posición relativamente baja a otra más elevada produce, inevitablemente, la modificación de la perspectiva con la que se observa el entorno, el mundo.
Allí comienza a verificarse la definición de Marco Tulio Cicerón:
“La edad agria a los malos hombres y mejora a los buenos”.
Y ello ocurre así porque el transcurrir del tiempo es una condición necesaria, aunque no suficiente, para que se produzca el cambio de la posición relativa dentro de la realidad social y,consecuentemente, la perspectiva con que miramos el mundo.
Ese cambio de posición hace que algunos hombres, los “malos” que se “agrian” según Cicerón, olviden la perspectiva que tenían cuando observaban la sociedad desde abajo, o desde el medio de la misma.
Otros, los que el filósofo helénico llama “los buenos”, recuerdan claramente la visión que tenían del mundo y de la vida, cuando miraban las cosas desde abajo.
Y eso los impulsa a comprometer su esfuerzo para que quienes aún permanecen allá, y ven la realidad social desde abajo, puedan cambiar esa posición relativa y logren “ingresar” y ver el tejido social desde adentro.
Y eso es lo que los “mejora”, los hace “buenos”, a diferencia de los olvidadizos, que son los que se “agrian”.
Este lamentable fenómeno se puede observar en casi todas las sociedades modernas.
Nuestra sociedad no escapa a ese fenómeno.
Es común atribuir comportamientos de este tipo a buena parte de la clase dirigente, tanto política como gremial y empresaria.
Cada uno puede buscar su propio ejemplo y, tal vez, lo encontrará con facilidad.
Pero el fenómeno no se limita a lo que conocemos como “clase dirigente”.
Como bien afirma Marco Tulio Cicerón, el proceso se da en EL HOMBRE.
En todas las categorías y en todas las actividades podemos hallar hombres a los que la edad los ha mejorado y otros a quienes el paso del tiempo los “agrió”.
Ponga los nombres cada uno.
Pero el mundo, aún, no está condenado.
En estos tiempos, en que algunos escritores premiados, y periodistas muy promocionados por los medios, derraman su discurso “agrio” sobre nosotros, también, afortunadamente, podemos encontrar otros que siguen esforzándose, cada día, por “mejorar” y mejorarnos a todos.
Nosotros decidimos de qué copa queremos tomar.
Elegir el “vino” que bebemos también nos hace libres.
Los hombres son como los vinos:
la edad agria los malos y mejora los buenos
Marco Tulio Cicerón
Evidentemente, Marco Tulio Cicerón conocía muy bien a los vinos y a los hombres.
Quienes llevamos algunos años bebiendo vino sabemos que con el fruto de la vid ocurre exactamente eso.
El buen vino, guardado en un envase adecuado, con el paso del tiempo se añeja, se mejora, adquiere un sabor más profundo, más grato al paladar.
Por el contrario, los vinos malos, con el transcurrir de los años se agrian, se desmejoran, se avinagran, se convierten en algo que exige mucha voluntad para ser tolerado por el paladar. Hasta la garganta mejor predispuesta se resiste a tragarlos.
En consecuencia: conviene evitarlos.
Cuando se pican no hay retorno.
Es imposible volver atrás. Nada logrará mejorarlos.
Como bien observó Cicerón, con los hombres ocurre exactamente lo mismo.
Hay algunos que pueden ser “bebidos”, y hasta saboreados con placer, en algún momento de sus vidas.
Si son escritores, uno puede "convidar" con sus obras a los amigos y compartir la experiencia como quien degusta un vino de calidad.
Pero el transcurrir del tiempo los echa a perder inexorablemente.
Los “agria”, los “avinagra”.
Se tornan ásperos a la garganta y al espíritu.
Uno puede hacer un esfuerzo para no dejarlos a un lado., pero resulta inútil.
Cuando la acidez aflora es para siempre.
El vino que se “agria”, que se “avinagra”, no recuperará jamás el sabor que supo tener.
De igual modo, hay hombres que pueden haber sido talentosos alguna vez. Pero si el paso de los años los “avinagra”, se tornan irrecuperables
Es el caso, entre otros, del señor Vargas Llosa. Alguna vez, hace mucho, escribió cosas notables; después..."se picó"
¿Qué quedó de aquel autor de obras brillantes como “La ciudad y los perros”, “La tía Julia y el escribidor”, “Conversación en la Catedral”?
Nada.
Solo podemos encontrarnos con un vocero “agrio” de la más rancia minoría elitista, pretendidamente aristocrática, e hipócritamente “liberal-democrática”, que recorre el mundo enarbolando la copa avinagrada de su discurso antipopular.
Y allá va, pretendiendo derramar ese discurso sobre los públicos desprevenidos, tratando de hacer que se “traguen” el contenido de “su copa”
En los últimos tiempos lo hemos tenido entre nosotros.
Los que pretenden administrar siempre el vino que beben los Pueblos trataron de poner a su disposición las mejores copas, para hacer beber el agrio vinagre en el que se ha convertido su pensamiento a la mayor cantidad de bebedores desprevenidos, y a otros no tan desprevenidos.
Para tratar de entender las razones por las que algunos intelectuales sufren el mismo proceso de los malos vinos y el paso del tiempo los hace agrios, deberíamos recurrir a otro clásico: Leonardo De Vinci.
Leonardo no se dedicó a estudiar el paralelismo entre los hombres y los vinos, como hiciera Cicerón.
Pero estudió y desarrolló un concepto que revolucionó el arte, y que explica el proceso que sufren algunos hombres a lo largo de su vida.
Ese concepto, ignorado antes de Leonardo, es la PERSPECTIVA.
Un objeto, un grupo de objetos, puede ser visualizado de distinta manera según la posición del observador con respecto a él.
El mundo, las cosas, la realidad, admiten tantas miradas como posiciones pueda adoptar el observador con relación a ellas.
Y la imagen que percibe ese observador cambia de acuerdo a la posición en que se encuentra con respecto a las mismas.
Exactamente eso ocurre con la sociedad en la que vivimos.
Nuestra sociedad, como todas, puede ser observada desde abajo, desde el mismo nivel, es decir desde adentro, o desde arriba.
¿Quién puede dudar que la perspectiva haga variar la imagen que se percibe desde cada posición?
Una cosa es observar el contexto social desde el segmento más bajo del mismo, y otra hacerlo desde el nivel medio, desde dentro del tejido comunitario.
Y, seguramente, es muy diferente la visión que se tiene desde arriba, desde la cima de la pirámide social.
El ascenso de una posición relativamente baja a otra más elevada produce, inevitablemente, la modificación de la perspectiva con la que se observa el entorno, el mundo.
Allí comienza a verificarse la definición de Marco Tulio Cicerón:
“La edad agria a los malos hombres y mejora a los buenos”.
Y ello ocurre así porque el transcurrir del tiempo es una condición necesaria, aunque no suficiente, para que se produzca el cambio de la posición relativa dentro de la realidad social y,consecuentemente, la perspectiva con que miramos el mundo.
Ese cambio de posición hace que algunos hombres, los “malos” que se “agrian” según Cicerón, olviden la perspectiva que tenían cuando observaban la sociedad desde abajo, o desde el medio de la misma.
Otros, los que el filósofo helénico llama “los buenos”, recuerdan claramente la visión que tenían del mundo y de la vida, cuando miraban las cosas desde abajo.
Y eso los impulsa a comprometer su esfuerzo para que quienes aún permanecen allá, y ven la realidad social desde abajo, puedan cambiar esa posición relativa y logren “ingresar” y ver el tejido social desde adentro.
Y eso es lo que los “mejora”, los hace “buenos”, a diferencia de los olvidadizos, que son los que se “agrian”.
Este lamentable fenómeno se puede observar en casi todas las sociedades modernas.
Nuestra sociedad no escapa a ese fenómeno.
Es común atribuir comportamientos de este tipo a buena parte de la clase dirigente, tanto política como gremial y empresaria.
Cada uno puede buscar su propio ejemplo y, tal vez, lo encontrará con facilidad.
Pero el fenómeno no se limita a lo que conocemos como “clase dirigente”.
Como bien afirma Marco Tulio Cicerón, el proceso se da en EL HOMBRE.
En todas las categorías y en todas las actividades podemos hallar hombres a los que la edad los ha mejorado y otros a quienes el paso del tiempo los “agrió”.
Ponga los nombres cada uno.
Pero el mundo, aún, no está condenado.
En estos tiempos, en que algunos escritores premiados, y periodistas muy promocionados por los medios, derraman su discurso “agrio” sobre nosotros, también, afortunadamente, podemos encontrar otros que siguen esforzándose, cada día, por “mejorar” y mejorarnos a todos.
Nosotros decidimos de qué copa queremos tomar.
Elegir el “vino” que bebemos también nos hace libres.
jueves, 2 de junio de 2011
LA FALTA NO PODÍA FALTAR EN LA FIESTA DEL 25
El 25 de mayo el Pueblo festejó en la Plaza.
Hace 200 años José Gervasio Artigas cruzó el Río de la Plata para integrar a la Banda Oriental a la lucha por la Independencia de nuestros pueblos.
El 25 de mayo Raúl Castro y la Falta y Resto ratificaron en Plaza de Mayo la hermandad de argentinos y uruguayos.
Nunca mejor utilizada la expresión "compatriotas rioplatenses".
¡¡¡Bienvenidos a la fiesta!!!
Hace 200 años José Gervasio Artigas cruzó el Río de la Plata para integrar a la Banda Oriental a la lucha por la Independencia de nuestros pueblos.
El 25 de mayo Raúl Castro y la Falta y Resto ratificaron en Plaza de Mayo la hermandad de argentinos y uruguayos.
Nunca mejor utilizada la expresión "compatriotas rioplatenses".
¡¡¡Bienvenidos a la fiesta!!!
lunes, 30 de mayo de 2011
¡BASTA DE ORÁCULOS Y PITONISAS!!!
El fenómeno de los intelectuales en nuestras sociedades es digno de ser estudiado muy detenidamente. Para no hacer de este texto un tratado filosófico, evitaré extenderme demasiado en el mismo.
Pero quiero invitarlos a pensar por qué el trato que se brinda a algunos de ellos es muy parecido a lo que, según la historia, ocurría con algunos pueblos primitivos.
Aquellos pueblos construían ídolos, personajes con poderes sobrehumanos, con una "misteriosa sabiduría" para justificar algunas incógnitas, algunos hechos, que los hombres "comunes" no sabían explicar.
Esos ídolos, que eran en rigor de verdad, construcciones de los mismos hombres comunes, adquirían un carácter de “sagrados”. Frente a ellos se doblegaban pueblos enteros que, por su incapacidad para hacerlo, su desinterés o ignorancia, o su interés sectario en evitar que los perjudicara el resultado, no realizaban ningún tipo de análisis de los hechos que ocurrían.
Esos hechos podían ser trágicos o benéficos para la comunidad, o para algunos de sus miembros. Pero la ignorancia de unos , el desinterés de otros, o el cuidado interés de los poderosos para no ver afectados sus intereses, hacía que se eludiera el estudio y la explicación de los sucesos.
Todo se atribuía, entonces, a la interpretación que de esos sucesos hicieran esos “ídolos” o “totems” que, sin llegar al rango todopoderoso de dioses, gozaban del “áurea” de sabiduría, iluminación o “espíritu superior” que los colocaba por encima del resto de los mortales.
Así han desfilado por la historia de la humanidad, oráculos, pitonisas, gurúes, adivinos, profetas que, “iluminados” por algún poder superior, misterioso y desconocido, influían y orientaban las opiniones y las conductas de las personas comunes, que reconocían en ellos el “saber sagrado”.
Con el transcurrir de los tiempos y el avance de la tecnología, han proliferado filósofos, escritores, ensayistas, periodistas… En fin: un ejército de personajes a los que la sociedad atribuyó poderes mágicos, capaces de explicar a la sociedad lo que esa misma sociedad, por las razones expuestas, omite analizar y debatir.
En esa larga lista podemos ubicar a figuras como nuestro reciente visitante señor Vargas Llosa, el doméstico Aguinis, y tantos otros diseminados por todo el país y el planeta.
En los últimos días un segmento de nuestra “intelectualidad” ha reivindicado como integrante de esa nómina de “oráculos” que todo lo saben, y cuya palabra debe tomarse como “infalible”, a la inefable señora Beatriz Sarlo.
Lo lamento por ellos.
Quienes lo han hecho por conveniencia ideológica no han sido capaces de fundamentar por sí mismos sus argumentos y han debido recurrir a “la pitonisa”.
Los que se suben a las opiniones de la señora Sarlo porque no les interesa participar de debates en los que quedaría muy expuesta su limitada visión “elitista” y/o egoísta de la sociedad, deberían sincerarse y confesar que solo defienden intereses de “elites”.
Y los que eluden la discusión sobre ciertos temas de la sociedad por temor a que sus voces sean ignoradas por los “ilustres”, deberían perder esa subestimación de sus ideas.
Todos pueden, y deben, comprometer su opinión en los temas que nos involucran a todos.
Porque, sin poner en duda los pergaminos intelectuales que puedan exhibir los Vargas Llosa, las Sarlo, y todos los “iluminados” que pululan por los medios, hay temas de nuestra sociedad en los que la opinión de cada uno de ellos tiene el mismo valor que la de cada uno de nosotros.
Los oráculos y las pitonisas solo son, en Argentina 2011, una excusa para quienes no son capaces de sostener sus ideas con su propia palabra.
¡¡¡Basta de “oráculos y pitonisas!!!
Pero quiero invitarlos a pensar por qué el trato que se brinda a algunos de ellos es muy parecido a lo que, según la historia, ocurría con algunos pueblos primitivos.
Aquellos pueblos construían ídolos, personajes con poderes sobrehumanos, con una "misteriosa sabiduría" para justificar algunas incógnitas, algunos hechos, que los hombres "comunes" no sabían explicar.
Esos ídolos, que eran en rigor de verdad, construcciones de los mismos hombres comunes, adquirían un carácter de “sagrados”. Frente a ellos se doblegaban pueblos enteros que, por su incapacidad para hacerlo, su desinterés o ignorancia, o su interés sectario en evitar que los perjudicara el resultado, no realizaban ningún tipo de análisis de los hechos que ocurrían.
Esos hechos podían ser trágicos o benéficos para la comunidad, o para algunos de sus miembros. Pero la ignorancia de unos , el desinterés de otros, o el cuidado interés de los poderosos para no ver afectados sus intereses, hacía que se eludiera el estudio y la explicación de los sucesos.
Todo se atribuía, entonces, a la interpretación que de esos sucesos hicieran esos “ídolos” o “totems” que, sin llegar al rango todopoderoso de dioses, gozaban del “áurea” de sabiduría, iluminación o “espíritu superior” que los colocaba por encima del resto de los mortales.
Así han desfilado por la historia de la humanidad, oráculos, pitonisas, gurúes, adivinos, profetas que, “iluminados” por algún poder superior, misterioso y desconocido, influían y orientaban las opiniones y las conductas de las personas comunes, que reconocían en ellos el “saber sagrado”.
Con el transcurrir de los tiempos y el avance de la tecnología, han proliferado filósofos, escritores, ensayistas, periodistas… En fin: un ejército de personajes a los que la sociedad atribuyó poderes mágicos, capaces de explicar a la sociedad lo que esa misma sociedad, por las razones expuestas, omite analizar y debatir.
En esa larga lista podemos ubicar a figuras como nuestro reciente visitante señor Vargas Llosa, el doméstico Aguinis, y tantos otros diseminados por todo el país y el planeta.
En los últimos días un segmento de nuestra “intelectualidad” ha reivindicado como integrante de esa nómina de “oráculos” que todo lo saben, y cuya palabra debe tomarse como “infalible”, a la inefable señora Beatriz Sarlo.
Lo lamento por ellos.
Quienes lo han hecho por conveniencia ideológica no han sido capaces de fundamentar por sí mismos sus argumentos y han debido recurrir a “la pitonisa”.
Los que se suben a las opiniones de la señora Sarlo porque no les interesa participar de debates en los que quedaría muy expuesta su limitada visión “elitista” y/o egoísta de la sociedad, deberían sincerarse y confesar que solo defienden intereses de “elites”.
Y los que eluden la discusión sobre ciertos temas de la sociedad por temor a que sus voces sean ignoradas por los “ilustres”, deberían perder esa subestimación de sus ideas.
Todos pueden, y deben, comprometer su opinión en los temas que nos involucran a todos.
Porque, sin poner en duda los pergaminos intelectuales que puedan exhibir los Vargas Llosa, las Sarlo, y todos los “iluminados” que pululan por los medios, hay temas de nuestra sociedad en los que la opinión de cada uno de ellos tiene el mismo valor que la de cada uno de nosotros.
Los oráculos y las pitonisas solo son, en Argentina 2011, una excusa para quienes no son capaces de sostener sus ideas con su propia palabra.
¡¡¡Basta de “oráculos y pitonisas!!!
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Gerardo Abbruzzese
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