De Cicerón a Leonardo
Los hombres son como los vinos:
la edad agria los malos y mejora los buenos
Marco Tulio Cicerón
Evidentemente, Marco Tulio Cicerón conocía muy bien a los vinos y a los hombres.
Quienes llevamos algunos años bebiendo vino sabemos que con el fruto de la vid ocurre exactamente eso.
El buen vino, guardado en un envase adecuado, con el paso del tiempo se añeja, se mejora, adquiere un sabor más profundo, más grato al paladar.
Por el contrario, los vinos malos, con el transcurrir de los años se agrian, se desmejoran, se avinagran, se convierten en algo que exige mucha voluntad para ser tolerado por el paladar. Hasta la garganta mejor predispuesta se resiste a tragarlos.
En consecuencia: conviene evitarlos.
Cuando se pican no hay retorno.
Es imposible volver atrás. Nada logrará mejorarlos.
Como bien observó Cicerón, con los hombres ocurre exactamente lo mismo.
Hay algunos que pueden ser “bebidos”, y hasta saboreados con placer, en algún momento de sus vidas.
Si son escritores, uno puede "convidar" con sus obras a los amigos y compartir la experiencia como quien degusta un vino de calidad.
Pero el transcurrir del tiempo los echa a perder inexorablemente.
Los “agria”, los “avinagra”.
Se tornan ásperos a la garganta y al espíritu.
Uno puede hacer un esfuerzo para no dejarlos a un lado., pero resulta inútil.
Cuando la acidez aflora es para siempre.
El vino que se “agria”, que se “avinagra”, no recuperará jamás el sabor que supo tener.
De igual modo, hay hombres que pueden haber sido talentosos alguna vez. Pero si el paso de los años los “avinagra”, se tornan irrecuperables
Es el caso, entre otros, del señor Vargas Llosa. Alguna vez, hace mucho, escribió cosas notables; después..."se picó"
¿Qué quedó de aquel autor de obras brillantes como “La ciudad y los perros”, “La tía Julia y el escribidor”, “Conversación en la Catedral”?
Nada.
Solo podemos encontrarnos con un vocero “agrio” de la más rancia minoría elitista, pretendidamente aristocrática, e hipócritamente “liberal-democrática”, que recorre el mundo enarbolando la copa avinagrada de su discurso antipopular.
Y allá va, pretendiendo derramar ese discurso sobre los públicos desprevenidos, tratando de hacer que se “traguen” el contenido de “su copa”
En los últimos tiempos lo hemos tenido entre nosotros.
Los que pretenden administrar siempre el vino que beben los Pueblos trataron de poner a su disposición las mejores copas, para hacer beber el agrio vinagre en el que se ha convertido su pensamiento a la mayor cantidad de bebedores desprevenidos, y a otros no tan desprevenidos.
Para tratar de entender las razones por las que algunos intelectuales sufren el mismo proceso de los malos vinos y el paso del tiempo los hace agrios, deberíamos recurrir a otro clásico: Leonardo De Vinci.
Leonardo no se dedicó a estudiar el paralelismo entre los hombres y los vinos, como hiciera Cicerón.
Pero estudió y desarrolló un concepto que revolucionó el arte, y que explica el proceso que sufren algunos hombres a lo largo de su vida.
Ese concepto, ignorado antes de Leonardo, es la PERSPECTIVA.
Un objeto, un grupo de objetos, puede ser visualizado de distinta manera según la posición del observador con respecto a él.
El mundo, las cosas, la realidad, admiten tantas miradas como posiciones pueda adoptar el observador con relación a ellas.
Y la imagen que percibe ese observador cambia de acuerdo a la posición en que se encuentra con respecto a las mismas.
Exactamente eso ocurre con la sociedad en la que vivimos.
Nuestra sociedad, como todas, puede ser observada desde abajo, desde el mismo nivel, es decir desde adentro, o desde arriba.
¿Quién puede dudar que la perspectiva haga variar la imagen que se percibe desde cada posición?
Una cosa es observar el contexto social desde el segmento más bajo del mismo, y otra hacerlo desde el nivel medio, desde dentro del tejido comunitario.
Y, seguramente, es muy diferente la visión que se tiene desde arriba, desde la cima de la pirámide social.
El ascenso de una posición relativamente baja a otra más elevada produce, inevitablemente, la modificación de la perspectiva con la que se observa el entorno, el mundo.
Allí comienza a verificarse la definición de Marco Tulio Cicerón:
“La edad agria a los malos hombres y mejora a los buenos”.
Y ello ocurre así porque el transcurrir del tiempo es una condición necesaria, aunque no suficiente, para que se produzca el cambio de la posición relativa dentro de la realidad social y,consecuentemente, la perspectiva con que miramos el mundo.
Ese cambio de posición hace que algunos hombres, los “malos” que se “agrian” según Cicerón, olviden la perspectiva que tenían cuando observaban la sociedad desde abajo, o desde el medio de la misma.
Otros, los que el filósofo helénico llama “los buenos”, recuerdan claramente la visión que tenían del mundo y de la vida, cuando miraban las cosas desde abajo.
Y eso los impulsa a comprometer su esfuerzo para que quienes aún permanecen allá, y ven la realidad social desde abajo, puedan cambiar esa posición relativa y logren “ingresar” y ver el tejido social desde adentro.
Y eso es lo que los “mejora”, los hace “buenos”, a diferencia de los olvidadizos, que son los que se “agrian”.
Este lamentable fenómeno se puede observar en casi todas las sociedades modernas.
Nuestra sociedad no escapa a ese fenómeno.
Es común atribuir comportamientos de este tipo a buena parte de la clase dirigente, tanto política como gremial y empresaria.
Cada uno puede buscar su propio ejemplo y, tal vez, lo encontrará con facilidad.
Pero el fenómeno no se limita a lo que conocemos como “clase dirigente”.
Como bien afirma Marco Tulio Cicerón, el proceso se da en EL HOMBRE.
En todas las categorías y en todas las actividades podemos hallar hombres a los que la edad los ha mejorado y otros a quienes el paso del tiempo los “agrió”.
Ponga los nombres cada uno.
Pero el mundo, aún, no está condenado.
En estos tiempos, en que algunos escritores premiados, y periodistas muy promocionados por los medios, derraman su discurso “agrio” sobre nosotros, también, afortunadamente, podemos encontrar otros que siguen esforzándose, cada día, por “mejorar” y mejorarnos a todos.
Nosotros decidimos de qué copa queremos tomar.
Elegir el “vino” que bebemos también nos hace libres.
Voces de la comunicación popular en la FM 89.3- RADIO GRÁFICA-
lunes, 13 de junio de 2011
jueves, 2 de junio de 2011
LA FALTA NO PODÍA FALTAR EN LA FIESTA DEL 25
El 25 de mayo el Pueblo festejó en la Plaza.
Hace 200 años José Gervasio Artigas cruzó el Río de la Plata para integrar a la Banda Oriental a la lucha por la Independencia de nuestros pueblos.
El 25 de mayo Raúl Castro y la Falta y Resto ratificaron en Plaza de Mayo la hermandad de argentinos y uruguayos.
Nunca mejor utilizada la expresión "compatriotas rioplatenses".
¡¡¡Bienvenidos a la fiesta!!!
Hace 200 años José Gervasio Artigas cruzó el Río de la Plata para integrar a la Banda Oriental a la lucha por la Independencia de nuestros pueblos.
El 25 de mayo Raúl Castro y la Falta y Resto ratificaron en Plaza de Mayo la hermandad de argentinos y uruguayos.
Nunca mejor utilizada la expresión "compatriotas rioplatenses".
¡¡¡Bienvenidos a la fiesta!!!
lunes, 30 de mayo de 2011
¡BASTA DE ORÁCULOS Y PITONISAS!!!
El fenómeno de los intelectuales en nuestras sociedades es digno de ser estudiado muy detenidamente. Para no hacer de este texto un tratado filosófico, evitaré extenderme demasiado en el mismo.
Pero quiero invitarlos a pensar por qué el trato que se brinda a algunos de ellos es muy parecido a lo que, según la historia, ocurría con algunos pueblos primitivos.
Aquellos pueblos construían ídolos, personajes con poderes sobrehumanos, con una "misteriosa sabiduría" para justificar algunas incógnitas, algunos hechos, que los hombres "comunes" no sabían explicar.
Esos ídolos, que eran en rigor de verdad, construcciones de los mismos hombres comunes, adquirían un carácter de “sagrados”. Frente a ellos se doblegaban pueblos enteros que, por su incapacidad para hacerlo, su desinterés o ignorancia, o su interés sectario en evitar que los perjudicara el resultado, no realizaban ningún tipo de análisis de los hechos que ocurrían.
Esos hechos podían ser trágicos o benéficos para la comunidad, o para algunos de sus miembros. Pero la ignorancia de unos , el desinterés de otros, o el cuidado interés de los poderosos para no ver afectados sus intereses, hacía que se eludiera el estudio y la explicación de los sucesos.
Todo se atribuía, entonces, a la interpretación que de esos sucesos hicieran esos “ídolos” o “totems” que, sin llegar al rango todopoderoso de dioses, gozaban del “áurea” de sabiduría, iluminación o “espíritu superior” que los colocaba por encima del resto de los mortales.
Así han desfilado por la historia de la humanidad, oráculos, pitonisas, gurúes, adivinos, profetas que, “iluminados” por algún poder superior, misterioso y desconocido, influían y orientaban las opiniones y las conductas de las personas comunes, que reconocían en ellos el “saber sagrado”.
Con el transcurrir de los tiempos y el avance de la tecnología, han proliferado filósofos, escritores, ensayistas, periodistas… En fin: un ejército de personajes a los que la sociedad atribuyó poderes mágicos, capaces de explicar a la sociedad lo que esa misma sociedad, por las razones expuestas, omite analizar y debatir.
En esa larga lista podemos ubicar a figuras como nuestro reciente visitante señor Vargas Llosa, el doméstico Aguinis, y tantos otros diseminados por todo el país y el planeta.
En los últimos días un segmento de nuestra “intelectualidad” ha reivindicado como integrante de esa nómina de “oráculos” que todo lo saben, y cuya palabra debe tomarse como “infalible”, a la inefable señora Beatriz Sarlo.
Lo lamento por ellos.
Quienes lo han hecho por conveniencia ideológica no han sido capaces de fundamentar por sí mismos sus argumentos y han debido recurrir a “la pitonisa”.
Los que se suben a las opiniones de la señora Sarlo porque no les interesa participar de debates en los que quedaría muy expuesta su limitada visión “elitista” y/o egoísta de la sociedad, deberían sincerarse y confesar que solo defienden intereses de “elites”.
Y los que eluden la discusión sobre ciertos temas de la sociedad por temor a que sus voces sean ignoradas por los “ilustres”, deberían perder esa subestimación de sus ideas.
Todos pueden, y deben, comprometer su opinión en los temas que nos involucran a todos.
Porque, sin poner en duda los pergaminos intelectuales que puedan exhibir los Vargas Llosa, las Sarlo, y todos los “iluminados” que pululan por los medios, hay temas de nuestra sociedad en los que la opinión de cada uno de ellos tiene el mismo valor que la de cada uno de nosotros.
Los oráculos y las pitonisas solo son, en Argentina 2011, una excusa para quienes no son capaces de sostener sus ideas con su propia palabra.
¡¡¡Basta de “oráculos y pitonisas!!!
Pero quiero invitarlos a pensar por qué el trato que se brinda a algunos de ellos es muy parecido a lo que, según la historia, ocurría con algunos pueblos primitivos.
Aquellos pueblos construían ídolos, personajes con poderes sobrehumanos, con una "misteriosa sabiduría" para justificar algunas incógnitas, algunos hechos, que los hombres "comunes" no sabían explicar.
Esos ídolos, que eran en rigor de verdad, construcciones de los mismos hombres comunes, adquirían un carácter de “sagrados”. Frente a ellos se doblegaban pueblos enteros que, por su incapacidad para hacerlo, su desinterés o ignorancia, o su interés sectario en evitar que los perjudicara el resultado, no realizaban ningún tipo de análisis de los hechos que ocurrían.
Esos hechos podían ser trágicos o benéficos para la comunidad, o para algunos de sus miembros. Pero la ignorancia de unos , el desinterés de otros, o el cuidado interés de los poderosos para no ver afectados sus intereses, hacía que se eludiera el estudio y la explicación de los sucesos.
Todo se atribuía, entonces, a la interpretación que de esos sucesos hicieran esos “ídolos” o “totems” que, sin llegar al rango todopoderoso de dioses, gozaban del “áurea” de sabiduría, iluminación o “espíritu superior” que los colocaba por encima del resto de los mortales.
Así han desfilado por la historia de la humanidad, oráculos, pitonisas, gurúes, adivinos, profetas que, “iluminados” por algún poder superior, misterioso y desconocido, influían y orientaban las opiniones y las conductas de las personas comunes, que reconocían en ellos el “saber sagrado”.
Con el transcurrir de los tiempos y el avance de la tecnología, han proliferado filósofos, escritores, ensayistas, periodistas… En fin: un ejército de personajes a los que la sociedad atribuyó poderes mágicos, capaces de explicar a la sociedad lo que esa misma sociedad, por las razones expuestas, omite analizar y debatir.
En esa larga lista podemos ubicar a figuras como nuestro reciente visitante señor Vargas Llosa, el doméstico Aguinis, y tantos otros diseminados por todo el país y el planeta.
En los últimos días un segmento de nuestra “intelectualidad” ha reivindicado como integrante de esa nómina de “oráculos” que todo lo saben, y cuya palabra debe tomarse como “infalible”, a la inefable señora Beatriz Sarlo.
Lo lamento por ellos.
Quienes lo han hecho por conveniencia ideológica no han sido capaces de fundamentar por sí mismos sus argumentos y han debido recurrir a “la pitonisa”.
Los que se suben a las opiniones de la señora Sarlo porque no les interesa participar de debates en los que quedaría muy expuesta su limitada visión “elitista” y/o egoísta de la sociedad, deberían sincerarse y confesar que solo defienden intereses de “elites”.
Y los que eluden la discusión sobre ciertos temas de la sociedad por temor a que sus voces sean ignoradas por los “ilustres”, deberían perder esa subestimación de sus ideas.
Todos pueden, y deben, comprometer su opinión en los temas que nos involucran a todos.
Porque, sin poner en duda los pergaminos intelectuales que puedan exhibir los Vargas Llosa, las Sarlo, y todos los “iluminados” que pululan por los medios, hay temas de nuestra sociedad en los que la opinión de cada uno de ellos tiene el mismo valor que la de cada uno de nosotros.
Los oráculos y las pitonisas solo son, en Argentina 2011, una excusa para quienes no son capaces de sostener sus ideas con su propia palabra.
¡¡¡Basta de “oráculos y pitonisas!!!
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Gerardo Abbruzzese
viernes, 27 de mayo de 2011
RADIO GRAFICA RINDE HOMENAJE
La Avenida Patricios se vistió de fiesta
Allá, donde la Avenida Regimiento de Patricios casi se abraza con el Riachuelo, en el corazón mismo del barrio de Barracas, exactamente en el 1941 de esa Avenida Patricios, se levanta la Cooperativa Gráfica Patricios, la empresa que dejaron caer sus dueños y que los obreros recuperaron con gran esfuerzo, pusieron a andar, y hoy sigue creciendo como un ejemplo de voluntad y solidaridad.
Y en ese pecho solidario de “La Gráfica”, late cada día mas firme el corazón de Radio Gráfica, la FM del barrio, la de los vecinos, la FM 89,3.
Los que “hacemos” cada día la Radio, los que están allí desde los comienzos, y los que llegaron hace poco, todos teníamos un compromiso de honor con uno de “los nuestros”.
Y el miércoles 18 de mayo, ese compromiso tuvo una hermosa y emotiva manifestación:
Desde ese día, el estudio mayor de Radio Gráfica lleva el nombre de Patrick Rice. Y así lo testimonia la Placa recordatoria que descubrimos ese día.
¿Qué decir del querido compañero Patrick, detenido-desaparecido, defensor de los Derechos Humanos en toda Latinoamérica?
Compañero Patrick Rice: PRESENTE!!!
Tuvimos la fortuna de compartir con él, hace algunos meses en nuestra querida Radio, una cálida reunión sobre los Derechos Humanos Su palabra firme, su compromiso permanente, junto con su sonrisa franca y solidaria, nos acompañará siempre.
El emotivo encuentro del miércoles 18, que colmó las instalaciones de la Radio. contó con la presencia del senador nacional Daniel Filmus.
Asistieron como invitados especiales, además de Filmus, las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora Tati Almeida y Laura Ponte; el presidente del Consejo Federal de Comunicación Audiovisual y presidente del Foro Argentino de Radios Comunitarias (Farco), Néstor Busso, y el representante de la Unidad de Proyectos Especiales de la Secretaría de Cultura de la Nación, Gabriel Benardineri.
También estuvieron presentes en la mesa principal de la jornada, Fátima Cabrera, militante de la radio y catequista, esposa de Patrick Rice; el secretario adjunto del Sindicato Federación Gráfica Bonaerense, Héctor Amichetti; uno de los pioneros en la recuperación de la fábrica Gráfica Patricios, Gabriel Rojas, y el director de la radio, Ariel Weinman.
El senador y precandidato a la gobernación de la Ciudad por el Frente para la Victoria, afirmó:
“Este es un ejemplo concreto del cumplimiento total de la ley de medios en la práctica de la pluralidad de voces que pueden expresarse a partir de la nueva normativa”, “Apoyo el trabajo de la radio y el trabajo autogestionado”,
Además, fue descubierto un mural pintado por el Centro Cultural El Conventillo, del barrio de Barracas, y se hizo entrega de certificados a los participantes de dos talleres realizados en 2010 por la radio sobre capacitación en producción y operación radial, con enfoque en la comunicación popular y comunitaria.
El hermoso mural rinde homenaje a históricos luchadores que trabajaron desde siempre por la libertad de nuestros Pueblos; libertad que nunca se desarrolla plenamente si no existe como condición inseparable la libertad de expresión.
Nos acompañaron también, por el Movimiento Evita, Sebastian Demiryi (Mov. Evita Capital), Rafael Villanueva (responsable JP Evita Capital), representantes del Mov. Evita Comuna 4 estuvieron presentes: el Comedor Maná del Cielo de la Villa 21, los compañeros del Centro Cultural El Conventillo, y la JP de Barracas.
Moreno, Belgrano, Scalabrini Ortiz, Rodolfo Walsh, Evita, Néstor Kirchner..
Nuestro homenaje, pues, para esos hombres y mujeres: para los de ayer y para los de hoy; para todos.
Y vaya nuestro compromiso con ellos, con Patrick, y con el Pueblo, de trabajar para que TODAS las voces lleguen a TODOS los oídos.
Para que todos los hombres puedan hacer oír su voz.
Y para que TODOS los hombres puedan escuchar TODAS las voces.
Porque ¡esa es la esencia de la Libertad.!
Allá, donde la Avenida Regimiento de Patricios casi se abraza con el Riachuelo, en el corazón mismo del barrio de Barracas, exactamente en el 1941 de esa Avenida Patricios, se levanta la Cooperativa Gráfica Patricios, la empresa que dejaron caer sus dueños y que los obreros recuperaron con gran esfuerzo, pusieron a andar, y hoy sigue creciendo como un ejemplo de voluntad y solidaridad.
Y en ese pecho solidario de “La Gráfica”, late cada día mas firme el corazón de Radio Gráfica, la FM del barrio, la de los vecinos, la FM 89,3.
Los que “hacemos” cada día la Radio, los que están allí desde los comienzos, y los que llegaron hace poco, todos teníamos un compromiso de honor con uno de “los nuestros”.
Y el miércoles 18 de mayo, ese compromiso tuvo una hermosa y emotiva manifestación:
Desde ese día, el estudio mayor de Radio Gráfica lleva el nombre de Patrick Rice. Y así lo testimonia la Placa recordatoria que descubrimos ese día.
¿Qué decir del querido compañero Patrick, detenido-desaparecido, defensor de los Derechos Humanos en toda Latinoamérica?
Compañero Patrick Rice: PRESENTE!!!
AHORA.... Y SIEMPRE !!!
Asistieron como invitados especiales, además de Filmus, las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora Tati Almeida y Laura Ponte; el presidente del Consejo Federal de Comunicación Audiovisual y presidente del Foro Argentino de Radios Comunitarias (Farco), Néstor Busso, y el representante de la Unidad de Proyectos Especiales de la Secretaría de Cultura de la Nación, Gabriel Benardineri.
También estuvieron presentes en la mesa principal de la jornada, Fátima Cabrera, militante de la radio y catequista, esposa de Patrick Rice; el secretario adjunto del Sindicato Federación Gráfica Bonaerense, Héctor Amichetti; uno de los pioneros en la recuperación de la fábrica Gráfica Patricios, Gabriel Rojas, y el director de la radio, Ariel Weinman.
El senador y precandidato a la gobernación de la Ciudad por el Frente para la Victoria, afirmó:
“Este es un ejemplo concreto del cumplimiento total de la ley de medios en la práctica de la pluralidad de voces que pueden expresarse a partir de la nueva normativa”, “Apoyo el trabajo de la radio y el trabajo autogestionado”,
Además, fue descubierto un mural pintado por el Centro Cultural El Conventillo, del barrio de Barracas, y se hizo entrega de certificados a los participantes de dos talleres realizados en 2010 por la radio sobre capacitación en producción y operación radial, con enfoque en la comunicación popular y comunitaria.
El hermoso mural rinde homenaje a históricos luchadores que trabajaron desde siempre por la libertad de nuestros Pueblos; libertad que nunca se desarrolla plenamente si no existe como condición inseparable la libertad de expresión.
Nos acompañaron también, por el Movimiento Evita, Sebastian Demiryi (Mov. Evita Capital), Rafael Villanueva (responsable JP Evita Capital), representantes del Mov. Evita Comuna 4 estuvieron presentes: el Comedor Maná del Cielo de la Villa 21, los compañeros del Centro Cultural El Conventillo, y la JP de Barracas.
Moreno, Belgrano, Scalabrini Ortiz, Rodolfo Walsh, Evita, Néstor Kirchner..
Nuestro homenaje, pues, para esos hombres y mujeres: para los de ayer y para los de hoy; para todos.
Y vaya nuestro compromiso con ellos, con Patrick, y con el Pueblo, de trabajar para que TODAS las voces lleguen a TODOS los oídos.
Para que todos los hombres puedan hacer oír su voz.
Y para que TODOS los hombres puedan escuchar TODAS las voces.
Porque ¡esa es la esencia de la Libertad.!
viernes, 6 de mayo de 2011
INFORME PERIODISTICO :¿S.I.P. o C.I.A.?
En estos días se ha mencionado en muchos medios que la S.I.P., sigla de la Sociedad Interamericana de Prensa (entidad que agrupa a los empresarios dueños de diarios y medios de comunicación),tiene su sede central en la ciudad de Miami (EEUU.) en un edificio que recibe el nombre de Jules Dubois.
"Googleando" el nombre de este "señor" se puede encontrar el siguiente informe:
BAMBÚ PRESS
-----------------------------------------------------------
SELSER, PERÓN, EL CORONEL JULES DUBOIS Y LA SOCIEDAD INTERAMERICANA DE PRENSA
Roberto Bardini
El cementerio nacional de Arlington ocupa 250 hectáreas con más de 300 mil lápidas de mármol blanco sobre césped bien cortado cerca del Río Potomac y del edificio del Pentágono. Ahí están enterrados soldados que murieron en todas las guerras en la que participó Estados Unidos, desde la independencia de la Corona Británica y la Guerra de Secesión hasta las ocupaciones de Afganistán e Irak, pasando por Corea y Vietnam.
También yacen en Arlington los restos algunos presidentes norteamericanos y de ciertos personajes que prestaron servicios distinguidos al país, como el coronel de inteligencia militar Jules Dubois, fallecido el 16 de agosto de 1966, a la edad de 56 años, en un hotel de Bogotá.
Casi desconocido por las nuevas generaciones de periodistas, Dubois fue retratado por el pintor mexicano Diego Rivera en el mural Gloriosa Victoria. La obra, que se conoció en México recién en 2007, fue donada por el artista a los trabajadores rusos y permaneció durante 50 años en una bodega del Museo Pushkin, de Moscú.
La pieza es una condena al golpe militar promovido en Guatemala por la CIA y la empresa bananera United Fruit en junio de 1954. En ella aparecen dibujados, además de Dubois, el presidente Dwight Eisenhower (como si fuera una bomba), el dictador guatemalteco Carlos Castillo Armas, el embajador norteamericano John Emil Peurifoy y el secretario de Estado John Foster Dulles, hermano mayor de Allen Welsh Dulles, ex presidente de la United Fruit y primer director civil de la CIA en 1953.
Fue precisamente John Foster Dulles, ex asesor legal de la compañía bananera y abogado de Prescott Bush –abuelo del presidente George W. Bush– quien calificó al derrocamiento del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz y la imposición de Castillo Armas como “una gloriosa victoria”. De ahí el título elegido por Diego Rivera para su mural. Tras el golpe, 12 mil personas fueron arrestadas, se disolvieron más de 500 sindicatos y dos mil dirigentes gremiales abandonaron el país.
En Miami también hay un edificio que lleva el nombre de Jules Dubois. Está ubicado en el número 1801 South West de la Tercera Avenida y alberga las instalaciones de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), fundada en La Habana en 1943, durante la dictadura del ex sargento convertido en general Fulgencio Batista.
¿A qué se debe el honor? Luego de ser instructor militar en Fort Leavenworth (Kansas), el coronel se metamorfoseó como reportero del Chicago Tribune y “refundó” a la organización en 1950 en Nueva York. Desde entonces la SIP dejó de ser un ámbito más o menos plural y se transformó en lo que es hasta hoy: un cartel de empresarios, dueños de periódicos, revistas, canales de televisión y emisoras de radio, muchos de los cuales dejaron de ser periodistas hace muchos años para convertirse en hombres de negocios.
El periodista e historiador argentino Gregorio Selser se ocupó durante años de este organismo empresarial. El 1 de diciembre de 1974 publicó en la revista Dinamis, de Buenos Aires, algo que parece redactado ayer: “ La SIP tendió a inmiscuirse cada vez más prepotente y altaneramente en los asuntos internos de los países del continente, como si la OEA o algún otro organismo supranacional hubiera delegado en ella la visión de velar los postulados de la libertad de prensa. [...] Obtenía de ese modo plusvalía al equivoco generalizado de que obraba en nombre de los periodistas del continente, cuando sólo era la expresión de los dueños de la prensa que en no pocos casos apenas si saben leer y escribir”.
El tres veces presidente argentino Juan Perón también se refirió, 51 años atrás, a las “grandes cadenas de diarios, revistas y órganos publicitarios diversos, que responden a la tendencia occidental, dirigidos, manejados y financiados desde la Sociedad Interamericana de Prensa”:
“Los órganos independientes, que en pequeño número funcionan en algunos países, deben vivir muy aleatoriamente, desde que las grandes cadenas les hacen una guerra ruinosa de avisadores, hasta conseguir su ruina económica. El sistema es fácil, mediante los grandes órganos que realizan el boicot a las empresas comerciales y particulares, que avisan en los diarios de la «lista negra». Así se va consiguiendo una unanimidad para que todos los «órganos de opinión» respondan a la «voz del amo». A esto se le llama ahora «libertad de prensa».
“Si algún mandatario, en uso de su derecho que no se le niega a estos empresarios de la falsedad, se decide a tener sus propios órganos de opinión o tomar medidas en defensa de los intereses nacionales limitando la licencia y la procacidad de los «órganos encadenados», mediante una censura apropiada, entonces todas las agencias de noticias también encadenadas, comienzan a cursar despachos con «noticias» en los que se tendrá buen cuidado de decir que se trata de un «dictador» y que el régimen es «totalitario» o «antidemocrático» y a renglón seguido se comienza a hablar de una revolucion, mientras viaja el inefable Jules Dubois para anunciarla”.
Esto fue escrito por Perón en Los vendepatria, publicado en el exilio en 1957, y también parece redactado ayer
"Googleando" el nombre de este "señor" se puede encontrar el siguiente informe:
BAMBÚ PRESS
-----------------------------------------------------------
SELSER, PERÓN, EL CORONEL JULES DUBOIS Y LA SOCIEDAD INTERAMERICANA DE PRENSA
Roberto Bardini
El cementerio nacional de Arlington ocupa 250 hectáreas con más de 300 mil lápidas de mármol blanco sobre césped bien cortado cerca del Río Potomac y del edificio del Pentágono. Ahí están enterrados soldados que murieron en todas las guerras en la que participó Estados Unidos, desde la independencia de la Corona Británica y la Guerra de Secesión hasta las ocupaciones de Afganistán e Irak, pasando por Corea y Vietnam.
También yacen en Arlington los restos algunos presidentes norteamericanos y de ciertos personajes que prestaron servicios distinguidos al país, como el coronel de inteligencia militar Jules Dubois, fallecido el 16 de agosto de 1966, a la edad de 56 años, en un hotel de Bogotá.
Casi desconocido por las nuevas generaciones de periodistas, Dubois fue retratado por el pintor mexicano Diego Rivera en el mural Gloriosa Victoria. La obra, que se conoció en México recién en 2007, fue donada por el artista a los trabajadores rusos y permaneció durante 50 años en una bodega del Museo Pushkin, de Moscú.
Fue precisamente John Foster Dulles, ex asesor legal de la compañía bananera y abogado de Prescott Bush –abuelo del presidente George W. Bush– quien calificó al derrocamiento del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz y la imposición de Castillo Armas como “una gloriosa victoria”. De ahí el título elegido por Diego Rivera para su mural. Tras el golpe, 12 mil personas fueron arrestadas, se disolvieron más de 500 sindicatos y dos mil dirigentes gremiales abandonaron el país.
En Miami también hay un edificio que lleva el nombre de Jules Dubois. Está ubicado en el número 1801 South West de la Tercera Avenida y alberga las instalaciones de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), fundada en La Habana en 1943, durante la dictadura del ex sargento convertido en general Fulgencio Batista.
¿A qué se debe el honor? Luego de ser instructor militar en Fort Leavenworth (Kansas), el coronel se metamorfoseó como reportero del Chicago Tribune y “refundó” a la organización en 1950 en Nueva York. Desde entonces la SIP dejó de ser un ámbito más o menos plural y se transformó en lo que es hasta hoy: un cartel de empresarios, dueños de periódicos, revistas, canales de televisión y emisoras de radio, muchos de los cuales dejaron de ser periodistas hace muchos años para convertirse en hombres de negocios.
El periodista e historiador argentino Gregorio Selser se ocupó durante años de este organismo empresarial. El 1 de diciembre de 1974 publicó en la revista Dinamis, de Buenos Aires, algo que parece redactado ayer: “ La SIP tendió a inmiscuirse cada vez más prepotente y altaneramente en los asuntos internos de los países del continente, como si la OEA o algún otro organismo supranacional hubiera delegado en ella la visión de velar los postulados de la libertad de prensa. [...] Obtenía de ese modo plusvalía al equivoco generalizado de que obraba en nombre de los periodistas del continente, cuando sólo era la expresión de los dueños de la prensa que en no pocos casos apenas si saben leer y escribir”.
El tres veces presidente argentino Juan Perón también se refirió, 51 años atrás, a las “grandes cadenas de diarios, revistas y órganos publicitarios diversos, que responden a la tendencia occidental, dirigidos, manejados y financiados desde la Sociedad Interamericana de Prensa”:
“Los órganos independientes, que en pequeño número funcionan en algunos países, deben vivir muy aleatoriamente, desde que las grandes cadenas les hacen una guerra ruinosa de avisadores, hasta conseguir su ruina económica. El sistema es fácil, mediante los grandes órganos que realizan el boicot a las empresas comerciales y particulares, que avisan en los diarios de la «lista negra». Así se va consiguiendo una unanimidad para que todos los «órganos de opinión» respondan a la «voz del amo». A esto se le llama ahora «libertad de prensa».
“Si algún mandatario, en uso de su derecho que no se le niega a estos empresarios de la falsedad, se decide a tener sus propios órganos de opinión o tomar medidas en defensa de los intereses nacionales limitando la licencia y la procacidad de los «órganos encadenados», mediante una censura apropiada, entonces todas las agencias de noticias también encadenadas, comienzan a cursar despachos con «noticias» en los que se tendrá buen cuidado de decir que se trata de un «dictador» y que el régimen es «totalitario» o «antidemocrático» y a renglón seguido se comienza a hablar de una revolucion, mientras viaja el inefable Jules Dubois para anunciarla”.
Esto fue escrito por Perón en Los vendepatria, publicado en el exilio en 1957, y también parece redactado ayer
domingo, 1 de mayo de 2011
EL 1° DE MAYO Y LA SEÑORITA EVA
A lo largo de la historia del mundo, el 1° de mayo ha simbolizado un día de lucha, un día de homenaje a los mártires que fueron asesinados por haber osado defender su dignidad de personas y trabajadores, frente a los poderosos.
En nuestra Patria, desde 1945, los trabajadores hemos logrado convertir esta fecha en un simbólico festejo de cada pequeña victoria, de cada logro, de cada reivindicación que se alcanza.
Este año, el Secretario General de la C.G.T., compañero Hugo Moyano, planteó la necesidad de convertir esta fecha, además de lo anterior, en una jornada de reflexión sobre los objetivos que debemos plantearnos, y por los que debemos luchar diariamente, todos los trabajadores.
Nuestro homenaje para todos los compañeros y compañeras trabajadores.
Más allá de las ocasionales diferencias de estrategia, todos compartimos el anhelo de construir una sociedad más justa y solidaria.
Como homenaje, vaya para todos este "cuento de niños para ser leído y pensado por adultos.
La señorita Eva
La señorita Eva era una maestra “piola”.
Nos hacía trabajar mucho, pero no se la pasaba tomándonos pruebas y pruebas como otras maestras.
Ella decía que quería que aprendiéramos a pensar.
A veces nos hacía sacar una hoja y nos dictaba tres o cuatro preguntas de historia.
Nos daba 15 o 20 minutos para responder.
Pero lo raro, lo diferente, era que nos dejaba consultar el manual.
Podíamos buscar la respuesta y después contestar.
Nos daba 2 o 3 nombres de personajes históricos y teníamos que buscar información.
Claro, había que pensar dónde buscabas.
No podías perder tiempo buscando información sobre Artigas en la Guerra con el Paraguay, o tratar de encontrar algo de Roca en la Revolución de Mayo.
Según ella, lo importante, lo que teníamos que tener claro, erlos procesos, los tiempos. Saber ubicar a cada figura en su momento histórico.
“Ubicar a cada hombre en su contexto histórico- decía- ayuda a comprender el papel de ese hombre y el sentido de ese período”.
Parecía fácil pero, a veces, algunos “erraban” feo.
Una vez, en el apuro, el Coco Jiménez puso a Mitre en el Congreso de Tucumán y a Liniers en la Asamblea del Año 1813.
Pobre… ¡cómo lo cargamos!
Pero la señorita Eva nos retaba. No quería que nos riéramos.
Elegía a uno de los que se reían y le pedía que explicara dónde estaba el error y nos relatara a todos cuál era la versión correcta.
Una vez, Tito Salvo se embaló y casi nos cuenta toda la vida de Julio Argentino Roca. Le faltó hacer la lista con los nombre de los indios que mataron en la campaña del desierto. Por suerte tocó el timbre y nos salvamos.
Pero lo que más recuerdo fue lo del “atado de ramas”.
La maestra vino un día y nos dijo que quería presentarnos un problema para pensar.
Colocó sobre el escritorio un atado de ramas bastante grande.
Eran un montón, algunas más gordas, otras más delgadas; unas más cortitas y otras más largas. Pero todas estaban unidas muy apretadas por una cinta bastante gruesa que daba varias vueltas.
La señorita Eva preguntó si alguno se animaba a romper ese atado.
El primero que se levantó fue Martín, que era uno de los más grandotes.
Cuando jugábamos al fútbol era difícil marcarlo, porque era enorme.
Probó y probó. Se puso el atado sobre la rodilla y trató de quebrarlo haciendo fuerza hacia abajo en ambos extremos. Intentó varias veces, pero no pudo Se sentó con bronca.
Después se levantaron: Juan Carlos, Luisito Gómez, Juancho Toranzo.
Todos se rendían después de 4 o 5 intentos.
Ricardito puso el atado en el suelo, lo apretó colocando un pié encima y buscó meter sus manos en los extremos para hacer palanca y quebrarlo. Solo consiguió apretarse los dedos contra el piso inútilmente.
Después de media hora nos rendimos. Ninguno fue capaz de quebrarlo.
La maestra sonrió.
“Voy a enseñarles el secreto” -dijo- “Van a ver cómo se hace”.
“Presten mucha atención y, después, piensen”. “Razonen”.
Tomó una tijera muy afilada. La introdujo con mucho cuidado entre algunas de las ramas que dejaban un huequito entre ellas, y comenzó a cortar la cinta que mantenía unido el atado de ramas.
Cuando terminó de cortar la cinta, fue separando rama por rama.
Las extendió, desparramadas sobre el escritorio. Eran muchas. Ocupaban casi toda la mesa.
Después las fue tomando, una por una, y las fue quebrando con bastante facilidad.
¡Y ojo, que la señorita Eva no parecía una mujer muy fuerte!
Pero quebró todas las ramas.
Algunas le dieron un poquito de trabajo, pero terminó quebrando todas.
Las colocó, nuevamente, en el escritorio, muy ordenaditas.
Nos dijo:
“Bueno. Ya vieron cómo hice. Ahora quiero que piensen.”
“Mañana me traen una página con el resumen de lo que pensaron”
“Pueden consultar en su casa, con algún familiar”.
“Si quieren llevarse algunas ramitas para mostrar en casa pueden tomar las que quieran”.
Todos corrimos para no quedarnos sin nuestra ramita.
Yo llegué a agarrar una de las últimas.
En un costado del escritorio estaba la cinta cortada. No tenía ningún color especial.
Le pregunté a la señorita Eva si me la podía llevar.
Me dijo: “si, por supuesto”. Y sonrió de una manera misteriosa.
Llegué a casa y le conté a mi padre.
Examinó la rama que yo había recogido.
Después tomó la cinta, la dio vuelta y la unió.
Al unir los pedazos apareció una palabra escrita en el reverso.
La palabra era SINDI - CATO.
Mi padre sonrió y movió la cabeza de arriba a abajo varias veces.
Después me explicó.
Y entonces comprendí todo.
También la sonrisa de la señorita Eva.
Gracias a "elfierrodepapel.blogspot"
En nuestra Patria, desde 1945, los trabajadores hemos logrado convertir esta fecha en un simbólico festejo de cada pequeña victoria, de cada logro, de cada reivindicación que se alcanza.
Este año, el Secretario General de la C.G.T., compañero Hugo Moyano, planteó la necesidad de convertir esta fecha, además de lo anterior, en una jornada de reflexión sobre los objetivos que debemos plantearnos, y por los que debemos luchar diariamente, todos los trabajadores.
Nuestro homenaje para todos los compañeros y compañeras trabajadores.
Más allá de las ocasionales diferencias de estrategia, todos compartimos el anhelo de construir una sociedad más justa y solidaria.
Como homenaje, vaya para todos este "cuento de niños para ser leído y pensado por adultos.
La señorita Eva
La señorita Eva era una maestra “piola”.
Nos hacía trabajar mucho, pero no se la pasaba tomándonos pruebas y pruebas como otras maestras.
Ella decía que quería que aprendiéramos a pensar.
A veces nos hacía sacar una hoja y nos dictaba tres o cuatro preguntas de historia.
Nos daba 15 o 20 minutos para responder.
Pero lo raro, lo diferente, era que nos dejaba consultar el manual.
Podíamos buscar la respuesta y después contestar.
Nos daba 2 o 3 nombres de personajes históricos y teníamos que buscar información.
Claro, había que pensar dónde buscabas.
No podías perder tiempo buscando información sobre Artigas en la Guerra con el Paraguay, o tratar de encontrar algo de Roca en la Revolución de Mayo.
Según ella, lo importante, lo que teníamos que tener claro, erlos procesos, los tiempos. Saber ubicar a cada figura en su momento histórico.
“Ubicar a cada hombre en su contexto histórico- decía- ayuda a comprender el papel de ese hombre y el sentido de ese período”.
Parecía fácil pero, a veces, algunos “erraban” feo.
Una vez, en el apuro, el Coco Jiménez puso a Mitre en el Congreso de Tucumán y a Liniers en la Asamblea del Año 1813.
Pobre… ¡cómo lo cargamos!
Pero la señorita Eva nos retaba. No quería que nos riéramos.
Elegía a uno de los que se reían y le pedía que explicara dónde estaba el error y nos relatara a todos cuál era la versión correcta.
Una vez, Tito Salvo se embaló y casi nos cuenta toda la vida de Julio Argentino Roca. Le faltó hacer la lista con los nombre de los indios que mataron en la campaña del desierto. Por suerte tocó el timbre y nos salvamos.
Pero lo que más recuerdo fue lo del “atado de ramas”.
La maestra vino un día y nos dijo que quería presentarnos un problema para pensar.
Colocó sobre el escritorio un atado de ramas bastante grande.
Eran un montón, algunas más gordas, otras más delgadas; unas más cortitas y otras más largas. Pero todas estaban unidas muy apretadas por una cinta bastante gruesa que daba varias vueltas.
La señorita Eva preguntó si alguno se animaba a romper ese atado.
El primero que se levantó fue Martín, que era uno de los más grandotes.
Cuando jugábamos al fútbol era difícil marcarlo, porque era enorme.
Probó y probó. Se puso el atado sobre la rodilla y trató de quebrarlo haciendo fuerza hacia abajo en ambos extremos. Intentó varias veces, pero no pudo Se sentó con bronca.
Después se levantaron: Juan Carlos, Luisito Gómez, Juancho Toranzo.
Todos se rendían después de 4 o 5 intentos.
Ricardito puso el atado en el suelo, lo apretó colocando un pié encima y buscó meter sus manos en los extremos para hacer palanca y quebrarlo. Solo consiguió apretarse los dedos contra el piso inútilmente.
Después de media hora nos rendimos. Ninguno fue capaz de quebrarlo.
La maestra sonrió.
“Voy a enseñarles el secreto” -dijo- “Van a ver cómo se hace”.
“Presten mucha atención y, después, piensen”. “Razonen”.
Tomó una tijera muy afilada. La introdujo con mucho cuidado entre algunas de las ramas que dejaban un huequito entre ellas, y comenzó a cortar la cinta que mantenía unido el atado de ramas.
Cuando terminó de cortar la cinta, fue separando rama por rama.
Las extendió, desparramadas sobre el escritorio. Eran muchas. Ocupaban casi toda la mesa.
Después las fue tomando, una por una, y las fue quebrando con bastante facilidad.
¡Y ojo, que la señorita Eva no parecía una mujer muy fuerte!
Pero quebró todas las ramas.
Algunas le dieron un poquito de trabajo, pero terminó quebrando todas.
Las colocó, nuevamente, en el escritorio, muy ordenaditas.
Nos dijo:
“Bueno. Ya vieron cómo hice. Ahora quiero que piensen.”
“Mañana me traen una página con el resumen de lo que pensaron”
“Pueden consultar en su casa, con algún familiar”.
“Si quieren llevarse algunas ramitas para mostrar en casa pueden tomar las que quieran”.
Todos corrimos para no quedarnos sin nuestra ramita.
Yo llegué a agarrar una de las últimas.
En un costado del escritorio estaba la cinta cortada. No tenía ningún color especial.
Le pregunté a la señorita Eva si me la podía llevar.
Me dijo: “si, por supuesto”. Y sonrió de una manera misteriosa.
Llegué a casa y le conté a mi padre.
Examinó la rama que yo había recogido.
Después tomó la cinta, la dio vuelta y la unió.
Al unir los pedazos apareció una palabra escrita en el reverso.
La palabra era SINDI - CATO.
Mi padre sonrió y movió la cabeza de arriba a abajo varias veces.
Después me explicó.
Y entonces comprendí todo.
También la sonrisa de la señorita Eva.
Gracias a "elfierrodepapel.blogspot"
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Gerardo Abbruzzese
domingo, 24 de abril de 2011
FELICES PASCUAS PARA TODOS!!!
Queridos amigos:
Más allá de religiones y creencias, estamos convencidos que todos quienes leerán este mensaje creen en EL HOMBRE.
A todos ellos les deseamos que estas PASCUAS DE RESURRECCIÓN los encuentren en PAZ con sus seres queridos y con toda esta sociedad tan heterogénea,( cosa que suele ser bastante más difícil)
Vayan unas palabras de reflexión de alguien mucho más calificado que nosotros para hablar de estos temas.
Meditación en la villa
Por Carlos Mujica, 1972
SEÑOR, perdóname por haberme acostumbrado a ver que los chicos que parecen tener ocho años tengan trece;
SEÑOR, perdóname por haberme acostumbrado a chapotear por el barro; yo me puedo ir, ellos no;
SEÑOR, perdóname por haber aprendido a soportar el olor de las aguas servidas, de las que me puedo ir y ellos no;
SEÑOR, perdóname por encender la luz y olvidándome de que ellos no pueden hacerlo;
SEÑOR, yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no: porque nadie hace huelga con su hambre;
SEÑOR, perdóname por decirles "no solo de pan vive el hombre" y no luchar con todo para que rescaten su pan;
SEÑOR, quiero quererlos por ellos y no por mi. Ayúdame.
SEÑOR, sueño con morir por ellos: ayúdame a vivir para ellos.
SEÑOR, quiero estar con ellos a la hora de la luz. Ayúdame.
Más allá de religiones y creencias, estamos convencidos que todos quienes leerán este mensaje creen en EL HOMBRE.
A todos ellos les deseamos que estas PASCUAS DE RESURRECCIÓN los encuentren en PAZ con sus seres queridos y con toda esta sociedad tan heterogénea,( cosa que suele ser bastante más difícil)
Vayan unas palabras de reflexión de alguien mucho más calificado que nosotros para hablar de estos temas.
Meditación en la villa
Por Carlos Mujica, 1972
SEÑOR, perdóname por haberme acostumbrado a ver que los chicos que parecen tener ocho años tengan trece;
SEÑOR, perdóname por haberme acostumbrado a chapotear por el barro; yo me puedo ir, ellos no;
SEÑOR, perdóname por haber aprendido a soportar el olor de las aguas servidas, de las que me puedo ir y ellos no;
SEÑOR, perdóname por encender la luz y olvidándome de que ellos no pueden hacerlo;
SEÑOR, yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no: porque nadie hace huelga con su hambre;
SEÑOR, perdóname por decirles "no solo de pan vive el hombre" y no luchar con todo para que rescaten su pan;
SEÑOR, quiero quererlos por ellos y no por mi. Ayúdame.
SEÑOR, sueño con morir por ellos: ayúdame a vivir para ellos.
SEÑOR, quiero estar con ellos a la hora de la luz. Ayúdame.
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